En los mercados públicos de Oaxaca ya se siente la algarabía y misticismo del Día de Muertos, en los que visitantes estatales, nacionales y extranjeros, se dan cita para admirar y deleitarse con la diversidad de productos que ofrece.

En éstos se pueden encontrar flores de cempasúchil y bugambilia, el tradicional chocolate, cañas, frutas de la región, dulces típicos, tamales, pan de muerto de distintas localidades, mole, quesillo, carnes, papel picado y calaveras de azúcar.

Por supuesto que también se encuentra el mezcal oaxaqueño, bebida ancestral utilizada para honrar a los difuntos desde hace cientos de años.

Los mercados públicos son un elemento esencial de la cultura del estado ya que forman parte del día a día de las familias que en él habitan. Los colores, aromas y texturas que se pueden encontrar en ellos son de riqueza, variedad y esplendor inigualables.

Además de ser importantes puntos de reunión en días comunes, se transforman en espacios solemnes cuando se acercan fechas de relevancia para la cultura mexicana; una de las más emblemáticas es el Día de Muertos, tradición atesorada por los oaxaqueños.

Para los días 1 y 2 de noviembre, se preparan de forma entusiasta con semanas de anticipación para recibir tan anhelada festividad.

Estos espacios de color y tradición están listos para recibir y ofrecer a sus clientes la mejor calidad en productos e infraestructura, al brindar una experiencia agradable e inolvidable cuando caminen por sus pasillos mientras buscan lo necesario para sus altares.

En este sentido, la titular de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de Oaxaca (STyDE), Ángela Hernández Sibaja, afirmó que de 2011 a 2016 se han remodelado y construido más de 30 mercados que actualmente se encuentran en excelentes condiciones.

Entre ellos destacó los tradicionales mercados “20 de Noviembre”, “Benito Juárez”, “IV Centenario”, “Zonal Santa Rosa”, Tlacolula de Matamoros y Huajuapan de León.

Indicó que la dependencia ha trabajado para que estos centros de comercialización puedan ofrecer, además de excelentes productos, una grata estadía que se guarde en la memoria, especialmente durante las festividades de Todos los Santos.

Hernández Sibaja aseguró que en la entidad hoy hay más turistas interesados en conocer la cultura oaxaqueña, a través de sus mercados y locatarios, quienes orgullosos ponen al alcance del mundo las riquezas de su tierra.