Los periodistas jóvenes de Iberoamérica asumieron hoy aquí el compromiso de calidad en su ejercicio profesional, mediante nuevos formatos de narración y de construcción de audiencias.

“Hay un compromiso regional por hacer periodismo de calidad. Las experiencias sobre nuevos formatos de narración, construcción de audiencias y financiación, compartidas por los periodistas de medios tradicionales y nativos digitales”, fue una de las conclusiones del Encuentro Iberoamericano de Periodismo Joven y Emprendedor.

Los jóvenes han demostrado “que en la región hay un interés serio por hacer un mejor periodismo, que no obedezca a poderes políticos ni económicos”.

El intercambio de experiencias entre los periodistas procedentes de Iberoamérica y Estados Unidos demostró que cada vez más los reporteros le pierden el miedo a experimentar, a trabajar con colegas de diferentes países y a crear empresa.

El foro fue organizado por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), la Asociación de Periodistas Europeos (APE) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

El evento tuvo como aliada a la Secretaría General Iberoamericana (Segib), contó con el apoyo del Centro de Formación de la Cooperación Española (CFCE) y el patrocinio de Telefónica, Iberia, Banco Santander, FCC e Iberdrola.

En el encuentro quedó clara “la importancia de fortalecer el periodismo independiente, en tiempos en los que la mentira se ha tomado el discurso político, como ocurrió en las campañas por el Brexit en Reino Unido y el plebiscito en Colombia, y sigue pasando en la contienda presidencial de Estados Unidos”.

“Mayor experimentación y menos miedo a la equivocación”, fue otra de las conclusiones del encuentro de los jóvenes reporteros de Iberoamérica.

El foro ratificó que el periodismo “atraviesa una etapa de experimentación sin precedentes y que, especialmente, a los medios nativos digitales no les da miedo ensayar, equivocarse y volver a intentar nuevos formatos narrativos, estrategias para relacionarse con el público o planes de negocio para generar ingresos”.

De hecho, la experimentación es “una característica intrínseca de todo emprendimiento periodístico digital”, como lo dijo la periodista estadunidense y cofundadora de la organización Sembramedia.org, Janine Warner.

La audiencia valora “los formatos interactivos y aún queda mucho por descubrir en otras narrativas. Aunque desde hace más de una década el periodismo experimenta con las narrativas digitales y reflexiona sobre ellas”.

El encuentro demostró que en formatos transmedia y podcasting es largo el camino por recorrer en Iberoamérica.

Los jóvenes sí leen y están interesados en temáticas complejas, fue otra de las grandes conclusiones de este encuentro.

“Las nuevas generaciones sí leen y no son apáticas como suele creerse. Experiencias periodísticas como Vice y Cerosetenta, de la Universidad de los Andes, prueban que los millenials sí consumen información en formatos largos y están interesados en el contexto político de sus países”.

Los nuevos medios se abren paso con agenda narrativa y tono propios. Otra de las características de los medios nativos digitales es su interés por distinguirse del resto con una agenda y un tono propios, particularmente para desmarcarse de las agendas de los medios tradicionales.

Aquellos emprendimientos cuyas agendas temáticas y tonos narrativos están bastante definidos o le apuntan a un nicho específico, suelen ser los que se posicionan más rápido.

La sostenibilidad financiera de los nuevos medios “sigue siendo incierta. Los emprendimientos digitales suelen tener recursos económicos garantizados para funcionar el primer año o incluso los tres primeros, pero pasado ese tiempo experimentan una verdadera incertidumbre financiera”.

Esto ocurre porque la mayoría comienza a trabajar con capitales semilla que les entregan organizaciones internacionales por un periodo específico.

Para evitar esa zozobra, el director de la FNPI, Jaime Abello, recomendó apuntarle a la planificación estratégica del medio desde antes de su nacimiento. “Es la parte aburrida, pero necesaria para saber hacia dónde se va”, dijo.

Diversificar la financiación para garantizar la independencia, fue otra sugerencia que dejó este encuentro, para que los medios no terminen dependiendo de ningún grupo de poder en particular. Sobre todo si el medio recibe pauta de entidades estatales.

Algunos participantes opinaron que no deben rechazarse los ingresos de origen público, siempre y cuando quede completamente claro que no se permeará la agenda periodística y se mantendrá la independencia.

El periodismo joven y emprendedor le “apunta a audiencias globales, a través de la colaboración de diferentes medios. De hecho, durante el encuentro surgió un par de iniciativas periodísticas de trabajo colaborativo. Un participante resaltó que encuentros de este tipo propician la construcción de comunidad entre periodistas”.

Otra conclusión del foro fue que los periodistas emprendedores suelen tener dos cualidades: son arriesgados y trabajan con disciplina hasta perseverar.

Dos proyectos así lo demuestran: El Faro, ganador del Premio Gabo a la Excelencia Periodística 2016, nació hace 17 años en El Salvador y durante los tres primeros años no tuvo ingresos económicos.

El otro es el portal Nómada, fundado por Martín Rodríguez, resultado de un capital semilla de inversionistas y de un préstamo bancario de 230 mil dólares.