Un grupo de estudiantes de Historia en Estados Unidos pedirá que sea devuelta a México la pierna artificial que utilizó el general Antonio López de Santa Anna, quien gobernó su país en seis ocasiones durante el siglo XIX.

Alumnos de la Universidad de St. Mary, Texas, viajaron este jueves a Illinois para solicitar a autoridades de ese estado que devuelvan a México la prótesis, que es exhibida en el Museo Estatal Militar de la comunidad de Springfield.

La delegación estudiantil pretende iniciar un diálogo sobre los motivos por los que considera que debe ser regresada a México.

Santa Anna comenzó a utilizar la prótesis en 1938, tras perder la pierna izquierda a causa de un cañonazo durante la denominada "Guerra de los Pasteles" entre México y Francia.

La lesión ayudó a impulsar de nuevo la imagen de Santa Anna y le otorgó la fuerza política necesaria para volver al poder, pese a haber sido derrotado en Texas en 1936.

En 1847, durante la guerra contra Estados Unidos que culminaría con la cesión de casi la mitad del territorio mexicano, Santa Anna fue sorprendido por soldados en Illinois, lo que le obligó a huir y dejar varias cosas en su carruaje, entre ellas dinero y su prótesis.

Después de la batalla, los soldados jugaron béisbol con su pierna y la llevaron de vuelta a Illinois como un trofeo de guerra.

Teresa Van Hoy, profesora de Historia de la Universidad de St. Mary, dijo a la estación de televisión KSAT de San Antonio que la pierna puede ser un trofeo de guerra para Estados Unidos, pero tiene un significado más profundo para México.

Van Hoy explicó que los estudiantes creen que si los hechos fueran al revés y uno de nuestros presidentes hubiera perdido la pierna en la batalla, los estadunidenses desearían les fuera regresada.

Esta no es la primera vez que se plantea que la prótesis de Santa Anna regrese a México. La discusión al respecto data desde tiempos del presidente Abraham Lincoln, quien era originario de Illinois y se oponía a la guerra con México.

La profesora Van Hoy y sus estudiantes desean simplemente reiniciar el debate para que el estado de Illinois considere la posibilidad de que el implante sea regresado a México.