La inversión en la infancia y adolescencia es crucial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, concluyeron funcionarios de varios países y representantes de la Unicef.

Al finalizar el “Seminario Internacional: Hacia una mejor inversión en la infancia, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”, que se realizó en México, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) detalló en un comunicado algunos de los acuerdos alcanzados.

Los participantes definieron prioridades y aspiraciones comunes para avanzar hacia resultados más efectivos en favor de la infancia y la adolescencia.

Entre otras propuestas se planteó conformar un grupo de trabajo para impulsar políticas para asegurar presupuestos suficientes, equitativos, progresivos y de calidad para garantizar el ejercicio de los derechos de la infancia de América Latina y el Caribe.

A su vez, el secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, Ricardo Bucio, propuso crear una hoja de ruta para modificar las prioridades de los Estados y obtener resultados más efectivos en favor de la infancia.

Para ello se propone monitorear las acciones estratégicas, con sus respectivos indicadores. La hoja sería una guía para acompañar los esfuerzos nacionales, a través del intercambio de experiencias, información y buenas prácticas.

En tanto, la directora de la Agencia Mexicana para la Cooperación Internacional del Desarrollo, Gina Casar Pérez, destacó que los niños tienen derecho a sobrevivir, alimentarse de forma adecuada y gozar de una buena salud, entre otras garantías.

Porque los niños sanos y con acceso a educación de calidad, tienen la posibilidad de convertirse en adultos productivos, capaces de contribuir a una mejor sociedad, como señaló Christian Skoog, representante de Unicef en México.

Recordó también lo que señala la Observación número 19 del Comité sobre los Derechos del Niño, en el sentido de que el presupuesto para la infancia solo se recorte en última instancia y cuando no exista otra posibilidad.

Es necesario darle prioridad en los presupuestos públicos a los niños que viven con más carencias, es decir, tener un criterio de progresividad en la inversión para la infancia, porque ésta tiene un alto nivel de retorno de inversión.