En una muestra más del horror en que viven los civiles en Siria, el Unicef informó hoy que suman cinco los ataques a escuelas de ese país desde el pasado 11 de octubre, con un saldo de decenas de menores muertos.

En un comunicado, el director del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Anthony Lake, destacó que el ataque ocurrido el miércoles en la ciudad de Idlib causó la muerte de 22 menores de edad y de seis profesores.

Asimismo, este jueves fueron reportados ataques a escuelas en las ciudades de Douma, así como en el oeste de Alepo, con lo que suman cinco los colegios que han sido blanco de los ataques de las partes en conflicto en Siria en los últimos 16 días.

“Ayer, cuando las instalaciones de una escuela en Siria fueron atacadas de manera repetida, matando a docenas de niños y maestros, pensamos que habíamos visto el fondo de la depravación”, expresó Lake.

El directivo del Unicef considéró que, por ello, los informes de los ataques sucedidos este jueves en escuelas de Douma y el oeste de Alepo, “deben profundizar nuestra repulsión e indignación”.

“Los ataques a escuelas, el asesinato de niños, son simplemente inhumanos. Si los responsables no pueden encontrar su propio sentido de humanidad, entonces deben hacer caso de la condena del mundo entero”, afirmó Lake.

En una declaración emitida tras el ataque en Idlib, el titular del Unicef puntualizó que, de comprobarse que el ataque fue premeditado, éste constituiría un crimen de guerra.

Funcionarios de Estados Unidos han señalado a las fuerzas de Siria y de Rusia como las culpables del ataque a Idlib.

Por su parte, voceros del gobierno de Rusia aseguraron este jueves que sus fuerzas no fueron responsables de los ataques.