Expertos de México y Estados Unidos realizaron la primera expedición arqueológica oficial en las Islas Coronado, a 16 kilómetros de Tijuana, Baja California, en busca de vestigios de los que se presumen son los primeros pobladores de América y registraron al menos 30 sitios con evidencias.

La exploración fue encabezada por el mexicano Antonio Porcayo Michelin, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y el estadounidense Todd Braje, de la Universidad Estatal de San Diego, California, equipo que encontró vestigios de la cultura yumana.

En un comunicado, el INAH informó que las Islas Coronado se compone de cuatro cuerpos y que en menos de una semana, el equipo binacional encontró materiales comunes a grupos humanos antiguos.

Durante apenas un recorrido superficial por las islas Coronado Norte y Coronado Sur se confirmó que se trata de terreno con alto potencial arqueológico, con restos posiblemente dejados por las primeras oleadas de humanos, expuso.

Se trata de restos de herramientas de piedra que han definido como prehistóricas; principalmente tajadores y raspadores que debieron manufacturarse por medio de percusión bipolar, usando cantos rodados obtenidos en los acantilados que dan al mar, anotó.

Asimismo, campamentos a cielo abierto y “tres profundos abrigos rocosos con desechos del consumo intensivo de moluscos, peces y mamíferos marinos. Las características de los artefactos y campamentos son comunes a grupos humanos antiguos”.

Porcayo reportó que fueron localizados tiestos de cerámica yumana que podrían datar de alrededor de 1,000 d.C., lo que podría indicar “que grupos indígenas llegaran a la isla en canoas”.

De acuerdo con crónicas e investigaciones anteriores, unas en la primera etapa de colonización por los españoles y otras incluso en los siglos XX y XXI, grupos humanos debieron habitar las islas durante las primeras oleadas de pobladores del continente.

A los descubrimientos de estos días se suman los hechos en otras islas del mismo trayecto, como el conjunto Channel Islands, al norte de Islas Coronado, e Isla Cedros, al sur de ésta, las cuales hablan de poblaciones muy antiguas, de hasta 11,000 años.

El INAH destacó que en la expedición fue realizada por los arqueólogos Antonio Porcayo, Joseph McCain, José Aguilar y Raquel Hernández, así como el fotógrafo Isidro Madueño.

Y “contó con el apoyo de la Secretaría de Gobernación, la Armada de México y la Capitanía de Puerto de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en Ensenada. Las islas no están habitadas por población civil”.