Cerca de 10 mil iraquíes han huido de sus hogares desde que comenzó hace 10 días la gran ofensiva del Ejército iraquí para recuperar la norteña ciudad de Mosul, durante la cual han sido abatidos entre 800 y 900 yihadistas del Estado Islámico (EI).

El Ministerio iraquí de Migración precisó en un comunicado divulgado por medios árabes que mil 670 familias, unos nueve mil 795 iraquíes, huyeron de la provincia de Nínive, cercana a Mosul.

Indicó que miles de desplazados son reubicados en varios campos en regiones cercanas como Erbil y Nínive.

“A medida que las tropas iraquíes avanzan hacia Mosul, aumenta el flujo de desplazados. Hay un aumento bastante espectacular de los desplazados en los últimos días”, dijo Karl Schembri, del Consejo Noruego para los Refugiados.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calcula que, en el peor escenario, las operaciones lanzadas para tratar de llegar a Mosul provocarían más de un millón de nuevos desplazados.

Desde que el Estado Islámico lanzó su ofensiva en Irak en 2014, más de 3.2 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares en todo el país.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) envió este jueves tiendas, mantas y otro material humanitario desde Emiratos Árabes Unidos al norte de Irak para ayudar a los desplazados por la ofensiva en Mosul.

Irak, con el apoyo de la coalición lideradas por Estados Unidos, lanzó el pasado 17 de octubre una ofensiva para recuperar Mosul, más de dos años después de que la ciudad cayera en manos del EI, en lo que podría ser una de sus mayores operaciones militares desde 2003.

Desde entonces, entre 800 y 900 combatientes del grupo yihadista han muerto en la ofensiva, informó el general estadunidense Joseph Votel, quien dirige el Mando Central de Estados Unidos (Centcom).

Destacó que tan sólo en los primeros siete días, las fuerzas iraquíes y la coalición ejecutaron 32 bombardeos aéreos que destruyeron 136 posiciones del EI, 18 túneles y 26 vehículos bomba.

Agregó que la magnitud de los ataques ha sido tan agresiva que varios líderes del grupo extremista huyeron hacia otras ciudades.

Mosul, con alrededor de 1.5 millones de habitantes, se convirtió en la capital de facto del EI desde junio de 2014 y es también su último bastión en Irak, por lo que su pérdida marcaría su derrota efectiva en esa nación.