Con el fin de preservar el “Hanal Pixán”, una de las tradiciones mayas más importantes de la región, casas de cultura y museos de la entidad, expondrán altares de muertos.

En rueda de prensa, explicó que el viernes 28 de octubre a partir de las seis de la tarde estarán listos los altares.

Por lo pronto esta actividad ha generado expectativa entre los visitantes de esos recintos.

Dijo que esperan la llegada de familias quintanarroenses para disfrutar una tarde-noche de las presentaciones artísticas, lectura de calaveras literarias, explicaciones de los altares y degustación de alimentos típicos con motivo del Día de Muertos.

La funcionaria explicó que las sedes son las Casas de Cultura de Nicolás Bravo, Chetumal, Felipe Carrillo Puerto, Cozumel, Calderitas, Chunhuhub, Holbox, Tulum, Sabán, Kantunilkín y Bacalar; así como el Museo de la Cultura Maya de Chetumal, el Museo de la Piratería de Bacalar y el Museo de la Ciudad.

Otras sedes son el Museo de Felipe Carrillo Puerto y el Museo de la Guerra de Castas de Tihosuco, ubicados en la Zona Maya de Quintana Roo, de donde proviene la tradición indígena del “hanal pixán” o comida de las ánimas que se sincretiza con el conocido Día de Muertos.

En esta tradición, explicó, se acostumbra colocar un altar en el que se incluyen, además de la foto del difunto, platillos típicos del estado, así como un tamal de tamaño mayor a los convencionales y de forma redonda conocido como mucbilpollo o pib.

Añadió que este tamal se le ofrece a las almas que vienen de visita los días 1 y 2 de noviembre al altar, que se adorna con flores de cempasúchil, velas blancas o de colores según sea para niños o para adultos, dulces, frutas, la comida o bebida favorita del difunto e, incluso, juguetes tradicionales.

“En las familias católicas más tradicionales, se realiza un rezo antes de cada alimento en señal de llamado al alma para que se acerque a recibir la ofrenda preparada; en otras, una breve peregrinación hacia aquella santa morada que resguarda los restos de quien antes fue un ser vivo”, añadió.

Alamilla Betancourt refirió que es común ver, el día 2 de noviembre, los panteones abarrotados con flores, comida y visitantes que se instalan durante el día.

“Hay otros que entran y algunos que salen, pero todos en torno de una razón: la celebración de la vida que antes tuvo quien ha partido ya de este mundo”, concluyó.