El coordinador de la ONU para asuntos humanitarios, Stephen O'Brien, denunció hoy que los ejércitos de Siria y de Rusia bombardean a civiles en el este de la ciudad de Alepo, que está sitiada y sin acceso para la ayuda internacional.

En sesión del Consejo de Seguridad, O'Brien alertó del riesgo de que las personas que logren sobrevivir a los bombardeos en Alepo, que describió como la ofensiva militar más intensa de la guerra civil en Siria, mueran por falta de alimentos.

“Están siendo bombardeados civiles por las fuerzas siria y rusa, y si sobreviven, morirán de hambre el día de mañana. Las tácticas son tan obvias como injustificables”, indicó.

“Haz la vida intolerable, y haz la muerte probable. Empuja a la gente del hambre a la desesperación para que se rindan”, declaró, resumiendo los aparentes objetivos del ataque.

El funcionario de la ONU indicó que ninguna ayuda humanitaria de la ONU ha logrado entrar en los últimos cuatro meses al este de Alepo, sitiada por el gobierno de Siria, y que la comida es tan escasa que los pobladores deben sobrevivir con un plato de arroz al día.

Destacó que en menos de un mes, la campaña militar en el este de Alepo ha causado la muerte de al menos 400 personas y heridas a dos mil individuos, muchos de los cuales son menores de edad.

O'Brien deploró que las fuerzas aéreas sirias y rusas hayan lanzado panfletos que urgen a la población del este de Alepo a abandonar la ciudad o que de lo contrario “serán aniquilados” porque la comunidad internacional los ha abandonado para que “solos enfrenten su final”.

“Esto no es un mundo que podamos aceptar. Todas las partes y sus patrocinadores deben poner un fin a estas tácticas medievales”, pidió O'Brien.

Por su parte, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, señaló que O'Brien no tenía ninguna prueba de que fuerzas rusas bombardearan civiles en el este de Alepo.

Mientras tanto, Bashar Jaafari, representante permanente de Siria ante la ONU, calificó a los gobiernos de países de Occidente de “hipócritas” que denunciaban la ofensiva en Alepo cuando lanzaban ellos mismos una campaña militar en la ciudad iraquí de Mosul.

Jaafari declaró que ambas ofensivas tenían el mismo propósito: combatir a los grupos armados como el Estado Islámico (EI).