La administración del presidente Barack Obama defendió hoy su abstención en el voto de este miércoles en la Asamblea General de la ONU, donde 191 países llamaron a Estados Unidos a levantar el bloqueo económico contra Cuba.

Aunque el vocero presidencial Josh Earnest defendió le legalidad de la medida impuesta en 1960, al argumentar que se tomó con base en el derecho internacional, reconoció que la misma ha probado ser inefectiva y ha tenido efectos opuestos a los que se buscaban.

“La resolución es un excelente ejemplo de por qué la política de Estados Unidos de aislamiento hacia Cuba no funcionó”, dijo Earnest a periodistas, poco después de la votación, realizada la mañana de este miércoles en la sede de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.

La resolución, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, fue adoptada con 191 votos a favor y, por primera vez en la historia de este documento, ninguno en contra.

La abstención reflejó el cambio en la política de la administración Obama hacia Cuba, con cuyo gobierno restableció relaciones diplomáticas en 2015, aunque el bloqueo continúa en pie porque la prerrogativa de suspenderlo le compete al Congreso.

“El embargo lleva cinco décadas y, si lo medimos por la acción en la ONU, ha servido para aislar a Estados Unidos y no a Cuba, y ciertamente no tuvo el efecto deseado de aplicar más presión sobre Cuba respecto a los derechos humanos”, sostuvo Earnest.

Estimó que mantener esta política socavará la habilidad de su gobierno para empujar ante la comunidad internacional sus esfuerzos en la defensa de los derechos humanos, “y esa es una de las razones por las que el presidente (Obama) hizo este cambio”.