La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) registró y autorizó en los últimos casi cuatro años a 32 mil 627 personas físicas y morales como instructores externos para brindar servicios de capacitación a los centros de trabajo.

El padrón de trabajadores capacitados tiene registrados temas que abordan contenidos sobre maquinaria agrícola, tapicería, electrónica, relojería, joyería y almacenista e inventarios.

Además, de inseminación artificial, extracción de petróleo y gas natural, telecomunicaciones, entre otros, precisó la dependencia en un comunicado.

Señaló que esa herramienta, que es parte del Sistema de Registro de la Capacitación Empresarial (Sirce), apoya a patrones en la búsqueda de especialistas que instruyan a sus empleados.

La STPS detalló que en el periodo comprendido entre el 1 de diciembre de 2012 y el 15 de octubre pasado se registró en el padrón a cinco mil 618 instituciones, escuelas y organismos públicos y privados; mientras que 27 mil siete fueron a instructores independientes.

Expuso en lo que va de este año, se registró y autorizó a seis mil 230 personas físicas y morales. De ellas, 990 son instituciones, escuelas y organismos especializados de capacitación, en tanto que cinco mil 240 instructores independientes.

La dependencia indicó que los agentes capacitadores externos cuentan con personal docente y, en su caso, instalaciones, equipo o mobiliarios para ofrecer sus servicios a los centros de trabajo.

Expuso que la autorización y el registro se otorga una vez que los interesados acreditan el cumplimiento de los requisitos correspondientes ante la STPS.

Mencionó que la Ciudad de México, Jalisco, San Luis Potosí y el Estado de México son las entidades federativas que tienen mayor número de capacitadores, con cinco mil 762, dos mil 414, dos mil 221 y dos mil 190, de manera respectiva.

Las personas interesadas en registrarse como capacitadores deberán acreditar ante la STPS su preparación profesional o actividad en la que impartirán sus conocimientos, así como en los procedimientos tecnológicos propios a la rama industrial.

También, no estar ligadas con personas e instituciones que propaguen algún credo religioso en los términos de la prohibición por la Fracción IV del Artículo Tercero Constitucional.