El Museo Nacional de San Carlos (MNSC) exhibe por primera vez la obra de pintor Lucas Cranach (1472-1553), considerado uno de los pintores más relevantes del Renacimiento alemán y reconocido por crear obras que conjugan elementos sagrados y profanos.

Bajo el título “Lucas Cranach, Sagrada emoción”, la exposición que abre mañana al público, presenta un total de 25 piezas, de la autoría del alemán, así como de sus contemporáneos Alberto Durero, Bartolomeo Bruin y Lucas Cranach “El Joven”.

En rueda de prensa, Carmen Gaitán, directora del museo, se refirió al artista teutón como un pintor que rompió con la iglesia católica, lo que derivó en la creación de diversos arquetipos, en su mayoría de la mujer, con los cuales creó una escuela y un estilo que permea su obra.

Recordó que fue el equipo de investigación del MNSC, quien se interesó en traer la obra del artista alemán a México.

“No saben la cantidad de cartas que escribimos a Europa, estuvimos en contacto con varios países europeos, incluso con Estados Unidos, muchos celebraron la idea, pero se dolían de prestar la obra porque son tablas y las tablas tiene muchas veces dentro de ellos, una especie de rasgos y quiebres.

“Y la idea, no era que el museo no pudiera recibir las obras por no tener las características internacionales en materia de conservación, sino porque traerlas desde Europa, les da un poco de precaución; así que no terminamos con el Museo Nacional de Cuba quien nos prestó un tríptico para la exhibición”, dijo Gaitán.

Agregó que las obras de la muestra provienen de museo como el de Arte de Filadelfia, Franz Mayer, Soumaya, San Carlos y colecciones Pérez Simón e Hilario Galguera.

Se trata, destacó la promotora cultural, de una exposición pequeña e íntima, “pero creo que las obras que se presentan son de una riqueza y potencia excepcional”.

Curada por Ana Carpizo, la exhibición se presenta en una línea del tiempo, donde sitúa al visitante, en el momento en el que Cranach está actuando.

“Verán piezas que se sitúan en el siglo XV y principios del XVI en la coyuntura y el sisma religioso que causó Martín Lutero. Cranach, trabaja tres temas: el retrato, la alegoría y religioso, que están comunicados por los elementos iconográficos específicos de la dinastía pictórica del propio Cranach.

“Serán testigo de un fenotipo particular, de una mujer del norte de Europa de tono rosado, con ojos ligeramente rasgados, la cual se repite en Lucrecia, Eva y otros alegorías como la caridad”, indicó la curadora, quien agregó que la muestra presenta además una serie de grabados del Museo Franz Mayer, donde se desarrolla el diálogo que sostiene Cranach con figuras de su época como Durero.

De la colección de Galguera se presenta un cristo muerto, que es de un seguidor de Cranach, “pero es una pieza famosa en un museo en Veimar y la presentamos por primera vez, es una obra de finales del siglo XV de Europa.

Recordó al artista alemán como un personaje que tuvo un hijo y un taller desde donde dispersó por el mundo, a través de su obra, “las ideas de Lucas Cranach”.