El pleno de la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó hoy la vigésimoquinta resolución que llama a Estados Unidos a levantar el bloqueo económico impuesto a Cuba, sin que la delegación estadunidense votara en contra del documento.

La resolución, titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba, contó con 191 votos a favor y por primera vez en la historia de este documento sin ningún voto en contra.

Estados Unidos e Israel, que fueron los únicos dos países en votar contra la resolución del año pasado, en esta ocasión se abstuvieron, lo que representa un cambio histórico en la posición estadunidense respecto de un bloqueo que ha mantenido desde hace más de 50 años.

La decisión de Estados Unidos revela el viraje significativo de la política estadunidense respecto de Cuba y apunta al deseo del presidente Barack Obama de estrechar lazos con la nación caribeña, tal como anunció desde hace dos años.

El bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba sigue vigente, sin embargo, debido a que es prerrogativa del Congreso estadunidense suspenderlo, lo que parece improbable mientras que éste sea dominado por el Partido Republicano.

“Tras 50 años de buscar el camino del aislamiento, ahora hemos escogido el camino de la cooperación”, expresó Samantha Power, representante permanente de Estados Unidos ante la ONU, durante el discurso en que explicó el voto de su delegación.

Power indicó que el hecho de que Estados Unidos no hubiera votado en contra de la resolución por primera vez en 25 años no significaba que este país no condenara algunas de las políticas cubanas, principalmente en relación al respeto a los derechos humanos y civiles.

Power destacó sin embargo que el voto representa una nueva era de cooperación entre naciones que durante décadas mantuvieron una tensa rivalidad.

“Estados Unidos y Cuba deben seguir buscando formas de cooperar, aunque persistan nuestras diferencias. Hoy tomaremos un pequeño paso para ello. Ojalá haya muchos pasos más, que esperamos finalmente incluyan terminar para siempre con el bloqueo de Estados Unidos”, asentó Power.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, agradeció el gesto de Washington de abstenerse, aunque aseveró que más importante que las declaraciones es terminar con un bloqueo “inmoral” que es el primer obstáculo para el crecimiento de la economía cubana.

Rodríguez Parrilla resaltó que entre abril de 2015 y marzo de 2016 los daños económicos directos provocados a Cuba por el bloqueo ascendieron a cuatro mil 680 millones de dólares. Los daños acumulados en seis décadas ascienden a más de 125 mil millones de dólares.

Destacó que amén del bloqueo, las medidas para restablecer relaciones comerciales promulgadas por el presidente Obama mediante su prerrogativa presidencial son aún muy limitadas y podrían profundizarse.

Obama podría, con sus prerrogativas, “modificar sustancialmente la aplicación práctica del bloqueo y su impacto humanitario y económico” al autorizar operaciones comerciales, créditos privados e inversiones en todos los sectores de la economía, según el ministro cubano.

Mientras tanto, Juan Sandoval, representante alterno de México ante la ONU, resaltó en su intervención que el eventual levantamiento del bloqueo económico a Cuba “abonará a un clima de distensión y entendimiento en nuestra región”.

“Mi país reconoce las medidas que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha implementado para flexibilizar el bloqueo, pero sabe que la atribución de levantar el bloqueo corresponde al Congreso estadunidense”, puntualizó Sandoval.