La participación de la sociedad civil será el primer punto de la agenda de los diálogos de paz que iniciarán este jueves en Quito el gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), segunda fuerza insurgente después de las FARC.

Las partes acordaron en la primera fase de exploración que “la Sociedad en la Construcción de la Paz” es el primer tema a trabajar en la primera ronda de la negociaciones oficiales, que se instalará este jueves en Ecuador, a las 17:00 horas locales (22:00 GMT).

La participación de la sociedad será en “función de iniciativas y propuestas, que hagan viable la paz, en el curso y contexto de este proceso”, señaló el documento suscrito por los delegados del gobierno y del ELN.

La sociedad civil deberá participar con sus aportes en los temas de la agenda, como un “ejercicio dinámico y activo, incluyente y pluralista, que permita construir una visión común de paz que propicie las transformaciones para la nación y las regiones”.

Las delegaciones acordaron instalar una mesa de conversaciones públicas en Ecuador, pero definieron que Venezuela, Chile, Brasil, Cuba y Noruega serán los países garantes, y no descartan que algunas de las discusiones se adelanten en alguno de estas naciones.

Las partes también decidieron adelantar conversaciones directas e ininterrumpidas entre las delegaciones del gobierno colombiano y el ELN, con el propósito de “ejecutar con la mayor celeridad y rigurosidad la agenda”.

El segundo tema de la agenda a negociar es “Democracia para la Paz”, que facilite realizar “un debate que permita examinar la participación y las decisiones de la sociedad en los problemas que afectan su realidad, y que pueda canalizarse en elementos constructivos para la sociedad”.

“Transformaciones para la Paz” es otro de los puntos de la agenda, tendiendo en cuenta “las propuestas transformadoras elaboradas por la sociedad, sustentadas en los resultados del punto dos de esta agenda”.

Definir programas “transformadores para superar la pobreza, la exclusión social, la corrupción, y la degradación ambiental, en búsqueda de la equidad”.

Las partes deberán definir “planes alternativos integrales con enfoque territorial, que constituyan opciones económicas y productivas que beneficien a las comunidades”.

El tema de víctimas también está incluido en la agenda para poder avanzar en la “construcción de una paz estable y duradera, es esencial el reconocimiento a las víctimas y a sus derechos”.

Además se debe resolver “su situación con base en la verdad, la justicia, la reparación, los compromisos de no repetición y el no olvido. El conjunto de estos elementos fundamentan el perdón y proyectan el proceso de reconciliación”.

“El Fin del Conflicto Armado” es el quinto punto de la agenda, con el objetivo de “ponerle fin al conflicto armado para erradicar la violencia en la política y propiciar el transito del ELN a la política legal”.

“Condiciones y garantías de seguridad para el ELN. Condiciones y garantías para el ejercicio de la política para el ELN. Tratar la privación de libertad de los miembros del ELN procesados o condenados. Esclarecer el fenómeno del paramilitarismo para que no se repita”, rezó el documento de la agenda.

Los delegados de las partes se comprometieron a buscar dinámicas y acciones humanitarias y discutir el cese del fuego y hostilidades bilateral para la terminación del conflicto armado.

“En el marco de las nuevas circunstancias generadas por este proceso se construirá un acuerdo sobre las armas del ELN para poner fin al conflicto armado”, advirtieron.

El gobierno colombiano “hará los ajustes institucionales y procedimentales requeridos para dar debido cumplimiento a los acuerdos a que se llegue en este punto”.

La implementación del Acuerdo Final está dirigida “a ejecutar los acuerdos pactados en esta agenda, para materializar los cambios que permitan pasar del conflicto armado hacia la paz”.

La fase de implementación de los acuerdos “estará definida por un Plan General de Ejecución, que fundamentalmente se construirá con los planes específicos de cada punto de la agenda. Dicho plan se elaborará en este punto y contará con un cronograma”.

El Plan General de Ejecución de “acuerdos incluirá mecanismos de control, seguimiento y verificación, que contarán con la participación de la sociedad, la comunidad internacional, el Gobierno y el ELN (...) Este plan contemplará las siguientes dimensiones: jurídica, política, social, económica y diplomática”.

Las partes definirán un acuerdo sobre “refrendación que consolide lo pactado y lo proyecte hacia el futuro. A la firma del acuerdo final se dará inicio al Plan General de Ejecución de acuerdos”.