El Parlamento Europeo (PE) pidió hoy que la Unión Europea (UE) obligue a los fabricantes de alimentos industrializados a limitar el contenido de grasas insaturadas en sus productos.

En una resolución aprobada por amplia mayoría, los legisladores señalan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) acusa a esas sustancias de incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, infertilidad, alzheimer, diabetes y obesidad.

Las enfermedades coronarias son responsables de 660 mil muertes al año en toda la UE, el equivalente al 14 por ciento del total, de acuerdo con la Comisión Europea (CE).

La ingesta de grasas trans está sobre todo vinculada al consumo de aceites industriales parcialmente hidrogenados, presentes en la panadería industrial, los platos precocinados o congelados, las margarinas.

Suelen encontrarse en los productos más baratos, por lo que “las personas con menos ingresos tienen más tendencia a consumirlos, lo que a su vez incrementa el potencial de aumento de la desigualdad en el ámbito de la salud”, manifestaron los eurodiputados.

El hecho de que sólo uno de cada tres adultos europeos conozca esas sustancias, como indican datos de la Comisión Europea (CE), “demuestra que las medidas sobre el etiquetado son insuficientes” para proteger a los consumidores, añadieron.

La resolución parlamentaria se basa en el ejemplo de Dinamarca, donde las muertes causadas por enfermedades cardiovasculares disminuyeron de forma significativa desde que el país limitó la presencia de aceites y grasas en alimentos industrializados a 2.0 por ciento, en 2003.

También recordó que Estados Unidos decidió prohibir por completo, a partir de junio de 2018, el uso de aceites parcialmente hidrogenados, la principal fuente dietética de grasas trans en alimentos procesados, tras concluir, en un estudio de 2015, que no podían ser reconocidos de manera general como “seguros” para uso alimentario.