Para el realizador Emiliano Rocha, su ópera prima, “Tenemos la carne”, que causó polémica en festivales como el Sitges, en España, es una alegoría a México y un homenaje al “cantifleo”.

En charla con los medios, en el marco de la 14 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), Rocha sostuvo que esta película debe entenderse como una “alegoría” de México (…) como cuando un diputado se queda dormido en la curul y tiene un sueño muy loco.

Aclaró que está realizada con base en un imaginario desbordado que hace alusión a la historia reciente de México, el joven cineasta de 26 años sostuvo que la referencia de la película podría ser Mario Moreno Cantinflas, porque es como un homenaje al “cantinfleo”.

Sobre la construcción de los personajes, indicó que el protagonista hace referencia a Cantinflas, mientras que los hermanos, Lucio y Fauna, son ese enfrentamiento con el otro mexicano, es una tensión entre dos “méxicos” que se encuentran.

Ambientada en una ciudad apocalíptica, la cinta da cuenta de la historia de un viejo obsesionado con la idea de transformar su hogar en una especie de caverna, en la que vive solo, destilando y bebiendo alcohol que extrae de pan rancio.

Al respecto, Noé Hernández, quien da vida a este personaje, indicó: “Tenemos la carne” no es una película que deba entenderse de manera racional, si le buscas una lógica, ya valiste (…) no es para alguien que quiere entender una película aristotélicamente, más bien creo que es una película que te ataca vía los sentidos, hay que sentirla más que entenderla, eso me pasó con el guión”.

La cinta, que pondera temas como el incesto, la necrofilia y el canibalismo, planea su estreno comercial en 2017, quizá con una clasificación “D”, cuestión que no le preocupa los productores, pues están convencidos de que los espectadores de hoy saben bien lo que quieren ir a ver al cine.