La inteligencia artificial, realidad virtual y el uso de tecnologías portátiles podrían cambiar drásticamente la industria de la distribución de viajes, tal y como se ha conocido durante los últimos 10 años, según un nuevo estudio de la London School of Economics (LSE).

De igual manera, las presiones de la industria y los consumidores generarán una mayor complejidad tanto en los contenidos como en las tecnologías, las cuales gestionarán la diferenciación entre los servicios y las tarifas de las líneas aéreas.

“El sector de la distribución de viajes se encuentra a las puertas de un periodo de cambio sin precedentes motivado por las nuevas expectativas de los consumidores, los avances en las tecnologías de análisis de datos y la difuminación de las líneas tradicionales que dividían los ámbitos de operación de sus diferentes actores”, dijo el director del LSE, Graham Floater.

En un comunicado, señaló que el estudio identifica los factores disruptvos que probablemente darán forma a dicho ámbito en el futuro, y señala ocho vías futuras a partir de las cuales podría desarrollarse a lo largo de la próxima década.

Además, aquellos actores que no sean capaces de innovar a una velocidad suficiente para adaptarse a estos cambios perderán oportunidades de crecimiento, de acuerdo con el estudio “¿Nos aproximamos al final del sector de la distribución de los viajes tal y como lo conocemos?”, encargado por Amadeus a la LSE.

“Las expectativas que los consumidores tienen del comercio minorista se propagarán rápidamente al sector de la distribución de viajes, obligando a los actores de este último a responder a ellas mediante colaboraciones amplias que permitan la agregación, el procesamiento y el aprovechamiento de los macrodatos derivados de ellas”, refiere el análisis.

También menciona que el ámbito de la distribución de viajes está convirtiéndose rápidamente en una industria tecnológica, y por ende, sus modelos de negocio requerirán un enfoque más estratégico que reconozca la capacidad de creación de valor de las diferentes tecnologías disponibles en el sector.

“Para evitar confundir a los consumidores y perder oportunidades, la distribución industrial deberá dejar atrás el paradigma de acuerdos y relaciones contractuales bilaterales. Además, los modelos de negocio del ámbito de la distribución deberán evolucionar para incluir en mayor medida la innovación compartida, la cultura de la experimentación y las alianzas transectoriales”, establece el estudio.