La biomedicina creó un nuevo tratamiento para reducir, de manera más efectiva, los niveles de colesterol en la sangre, anunció el presidente de la Sociedad Mexicana de Cardiología (SMC), Erik Alexanderson.

Al recordar que la hipercolesterolemia -colesterol alto- es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares, el especialista resaltó la importancia de un nuevo tratamiento de anticuerpos monoclonales.

"Estamos utilizando una nueva herramienta terapéutica que antes no habíamos utilizado", indicó Alexanderson, quien explicó que el anticuerpo monoclonal es una proteína especializada que se diseñó para fijarse a una sustancia en el cuerpo.

“La terapia con anticuerpos monoclonales representa una nueva estrategia terapéutica en cardiología. Es un tratamiento diferente de biomedicina y en el que se usa en áreas como oncología, pero que en cardiología es muy novedosa", resaltó.

El cardiólogo recordó que el tratamiento tradicional recurre a fomentar la vida saludable, así como el suministro de fármacos de estatina como primera línea.

“Pero se necesitan nuevas terapias como los anticuerpos monoclonales. Esta es la terapia importante con la que se han logrado reducir por abajo de 70 miligramos de los niveles de LDL, es decir, el colesterol malo”, dijo el médico.

Durante la presentación del inhibidor de la PCSK9 de Sanofi, el primer medicamento biotecnológico para reducir los niveles del colesterol, el especialista lamentó que las enfermedades cardiovasculares sean la principal causa de muerte en el mundo.

“Más o menos 17 millones de muertes anuales a nivel de enfermedad cardiovascular y de todos estos, la mitad de los pacientes, aproximadamente, se mueren por problemas al corazón”, enfatizó.

Alexanderson señaló que lo mismo pasa en México, pues los problemas cardiovasculares son la principal causa de muerte en el país, aún por encima del cáncer.

“Aproximadamente más de 25 por ciento de las muertes generales mueren de enfermedad cardiovascular”, agregó.

El especialista insistió en la necesidad de retomar la importancia del tema y adoptar nuevos sistemas terapéuticos que permitan tener niveles adecuados de colesterol y por lo tanto, reducir la mortalidad cardiovascular.