México es un país que crece, aunque la constante en el mundo sea la incertidumbre, la desconfianza y la desaceleración, “no en las tasas ni en el ritmo que eventualmente hubiésemos querido, pero ya contrasta frente a otras naciones que al contrario han tenido desaceleración”, destacó el presidente Enrique Peña Nieto.

Por ello, durante su participación en el Foro Impulsando a México, llamó a hablar bien de México y proyectarlo en lo que vale, pues es un país que va avanzado, que cuenta con indicadores positivos que influyen en la confianza que tienen en el exterior.

“No les estoy pidiendo que hablen bien del gobierno. Cada quien tendrá su opinión del gobierno, sobre el desempeño, si hemos cumplido o no”, pero es necesario “proyectar a México en lo que vale”, enfatizó el mandatario federal.

Al aseverar que es el primero en reconocer fallas, errores y desaciertos, también reconoce avances y logros, pues su único propósito es que a México le vaya bien, y afirmó que “los anteriores presidentes no han tenido una misión más que esa: que a México le vaya bien”.

“Un presidente no creo que se levante, ni creo que se haya levantado (…) pensando en cómo joder a México. Siempre han pensado en cómo hacer las cosas bien para México”, dijo en el acto organizado por una empresa periodística.

“Más allá de la evaluación que tengan sobre el presidente, sobre el gobierno, hablemos bien de México”, pues “proyectar a México en la confianza que queremos despierte allá afuera, depende de lo que todos digamos de nuestra casa, nuestra gran casa que es México”, expresó.

Ante analistas financieros, periodistas y empresarios, sostuvo que México crece económicamente, frente a un mundo donde la constante es la incertidumbre, la desconfianza y la desaceleración en distintas economías.

Peña Nieto dijo que este crecimiento no se ha registrado “en las tasas o en el ritmo que hubiésemos querido, pero ya contrasta frente a otras naciones que al contrario, han tendido desaceleración, decrecimientos en su economía”.

“México, no obstante ello, ha venido creciendo, se han generado empleos como nunca había ocurrido en un tiempo igual al que hoy vivimos; hay niveles de inflación razonables”, similar a la que se tuvo el año pasado, aseveró.

El titular del Ejecutivo federal sostuvo que “somos un país que está creciendo”, y que de acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), revierte una tendencia de más de 15 años para convertirnos en un país mucho más productivo.

Al responder preguntas de los asistentes al acto, dijo que el país está experimentando un periodo de transición en el que se han edificado ya los cimientos para la construcción de una mejor nación.

Añadió que a cuatro años de su administración han tenido lugar importantes transformaciones en materia de fortalecimiento a las instituciones democráticas, de ampliación de derechos a los mexicanos, y particularmente, “reformas que sin duda van a permitir al país en lo económico, tener un mayor desempeño y un mayor desarrollo”.

Negó que en este momento de su administración, sus actividades se hayan reducido, como lo han aseverado diversos actores, y recalcó que “este es el momento en el que más se debe intensificar nuestro trabajo, en el que tenemos que acelerar el paso”.

El presidente expuso que le ocupa que en los siguientes dos años haya cambios cualitativos y una percepción de los beneficios, lo que dependerá de la implementación de las reformas para que la sociedad los aprecie.

Acotó que no todos los cambios se van a apreciar en solo dos años, sino que “será en el tiempo y así de cada una de las reformas”, aunque en el caso de la reforma en telecomunicaciones ya hay beneficios como la disminución en los precios de la telefonía y la ampliación en el acceso a Internet.

Por otra parte, Peña Nieto se pronunció en contra del modelo de la segunda vuelta electoral, ante lo cual aseveró que “sólo construye mayorías de forma ficticia, porque la elección presidencial no necesariamente va acompañada de la elección de quienes son representantes en el Congreso”.

Además, la cercanía del próximo proceso electoral hace que no sea el momento más oportuno para pretender hacer un ajuste para las reglas que habrán de seguirse en la elección, particularmente la presidencial.

Habló también de temas que “no se han revisado”, como la propuesta de disminuir el número de legisladores en el Congreso, pues “dada la vitalidad que tiene nuestro sistema político, la fuerza y presencia de las diferentes fuerzas políticas, evitemos que tenga una representación también medio artificial a través de la representación proporcional”.

El mandatario opinó que estos temas tendrán la atención del Congreso, “pero advierto que a estas alturas del partido, no es posible, simplemente porque no creo que se encuentre un amplio consenso entre los jugadores y entre las distintas fuerzas políticas para hacer ajustes a las reglas de un proceso que tendrá lugar en menos de dos años”.

Sobre los presuntos casos de corrupción de gobernantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) indicó que “cada actor político, no importando el partido en el que milite, es responsable de sus propios actos”.

Dijo que en lo único que es crítico es en que se aproveche o se pretenda tomar oportunidad política en un señalamiento a veces poco fundado y vano, pero que a partir de ahí “cada quien responde a los señalamientos”.

“Las autoridades competentes serán las responsables de definir si en ellos o en otros más señalados hay o no responsabilidades. Esto es una tarea de las áreas de procuración de justicia y del Poder Judicial”, expresó.