Los compromisos de inversión privada en el sector hidrocarburos ascienden a 28 mil 338 millones de dólares, a través de 168 contratos para el desarrollo de proyectos, informó el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.

Dicha cifra aumentará conforme avance la aplicación de la reforma en la materia, expuso al comparecer ante la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados.

Esas inversiones están comprometidas con las tres licitaciones de hidrocarburos, los permisos de investigación sísmica, la expansión de gasoductos y las dos subastas de energías limpias que ya han concluido, abundó.

“La implementación de esta propuesta está avanzando a través de un proceso de transparencia y rendición de cuentas, abriendo nuevas y atractivas oportunidades de desarrollo regional y de generación de empleos”, aseveró el funcionario.

México tiene un nuevo paradigma energético, fruto de un sector que se moderniza de manera acelerada e impulsa el desarrollo con responsabilidad social y ambiental de todos los sectores productivos del país, además de que se garantiza a la población un mejor abasto energético, abundó.

La reforma energética, agregó, se está convirtiendo en una realidad para el país que robustecerá el sistema industrial con las tres nuevas licitaciones que se tienen en marcha; “la cuarta licitación de la Ronda Uno incluye 10 áreas contractuales en las aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México”.

Joaquín Coldwell informó que el lunes 5 de diciembre se llevará a cabo la subasta, para la que se han inscrito 26 empresas entre las que están incluidas las principales petroleras de gran escala a nivel global.

Ese mismo día también se dará a conocer cuáles de las 10 empresas registradas que serán los primeros socios de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el Campo Trion, que se localiza a 40 kilómetros de la frontera con Estados Unidos y a 179 kilómetros al este de Matamoros, Tamaulipas.

Otro avance que registra la reforma energética es que ya se echó a andar la convocatoria de la Primera Alianza Estratégica de Pemex en las “aguas ultraprofundas del Plegado Perdido”, franja plegada y fallada ubicada en el Golfo de México, en aguas profundas de México y Estados Unidos.

Para la empresa de hidrocarburos nacional, esta primera alianza estratégica es un hito en su historia, ya que el nuevo marco jurídico le permite trabajar asociada con las grandes petroleras del mundo y acceder así a tecnología de punta, recursos financieros y compartir los riesgos geológicos inherentes a la actividad petrolera.

También ya se dieron a conocer las primeras dos convocatorias de la Ronda Dos, para la adjudicación de 15 áreas contractuales en las aguas someras del Golfo de México y de 12 áreas terrestres en las cuencas de Burgos y del Sureste, ambas para la exploración y extracción de hidrocarburos.

Durante su intervención, Pedro Joaquín acotó que en el caso específico de esta convocatoria 2.2, la finalidad es extraer gas seco y gas húmedo, que son valiosos insumos que tanto requiere la industria petroquímica nacional.

El funcionario federal aclaró que las licitaciones están diseñadas para cumplir con objetivos de la política energética del país y a fin de ir mejorando cada concurso, las nuevas convocatorias son formuladas a partir de los aprendizajes y las experiencias de las anteriores.

Consideró que el modelo licitario mexicano de contratos de exploración y extracción de hidrocarburos, creado por la reforma energética, se ha convertido en un referente internacional por los altos estándares de transparencia alcanzados.

También, continuó Joaquín Coldwell, porque se ha ido perfeccionando conforme a la retroalimentación que se ha recibido de los expertos y de la industria.

Hasta ahora, precisó, la Comisión Nacional de Hidrocarburos ha autorizado 42 permisos a 18 empresas privadas para realizar estudios de sísmica, que representa una inversión de casi dos mil millones de dólares.

Por otro lado, dijo, varias compañías privadas han mostrado interés en participar en el desarrollo y la ampliación de la infraestructura de poliductos y terminales de almacenamiento de petrolíferos.

Recientemente concluyó la primera temporada abierta para la construcción con recursos privados del primer poliducto que se establecerá en México y que unirá Corpus Chisti, Texas, Estados Unidos, con la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León.

Otras empresas se interesan por la construcción de poliductos que conecten el puerto de Tuxpan, Veracruz, con Tula, Hidalgo, con el fin de instalar en ese lugar terminales de almacenamiento para suministrar combustibles al Valle de México y algunos otros importadores pretenden movilizar petrolíferos por ferrocarril.

Es así como estamos ante el nacimiento de un nuevo sistema privado de depósito y transporte de combustible que, regulado por el Estado, complementará el ya existente de Pemex y permitirá ampliar la seguridad en el abasto de energéticos del país, puntualizó el titular de la Secretaría de Energía.