En la conformación de la Carta Magna local “no iremos ni atrás de los derechos alcanzados en la Ciudad de México ni atrás de la Constitución” del país, subrayó el presidente de la Asamblea Constituyente, Alejandro Encinas.

Durante la conmemoración del 63 aniversario del voto de las mujeres en México, el legislador declaró que trabajan para que en la constitución de la Ciudad de México queden plasmados los derechos plenos de las mujeres y sus familias.

Mencionó que por primera vez se consigue casi la paridad en la representación del Constituyente, ya que con la renuncia de un diputado, serán 51 hombres y 49 mujeres.

Al respecto sostuvo que hablar de paridad es hablar del reconocimiento de la plena igualdad de la mujer y de garantizar que sea libre de cualquier violencia, para lo cual la Constitución local buscará erradicar cualquier resabio de machismo, fobia o misoginia.

Sobre este tema refirió que promoverán el reconocimiento de las diversas formas de ser mujer, de tal manera que tengan y vivan plenos derechos desde que son niñas, adolescentes, adultas y hasta llegar a la tercera edad.

En el marco Estado laico, civil y democrático, debe garantizarse a la mujer el acceso a una educación gratuita, laica y de calidad, así como ofrecerle las garantías de los derechos al trabajo, a la vivienda y al desarrollo social y humano, abundó Encinas Rodríguez.

A su vez la presidenta de la Comisión de Carta de Derechos de la Asamblea Constituyente, Marcela Lagarde y de los Ríos, hizo ver que a tan solo unas cuadras de la Plaza de Tolsá, en La Merced, prevalece el mercado sexual de mujeres.

La constituyente expresó su oposición a la legalización del comercio sexual y aclaró que esta postura no es contra las mujeres que de manera libre ejercen la prostitución, sino contra la explotación sexual y, por ello, la comisión que encabeza pugnará por terminar con el comercio esclavizante de las mujeres.

En tanto que Olga Sánchez Cordero, exministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), aseveró que la Constitución debe establecer los mecanismos para que tanto en el congreso local, como en las alcaldías prevalezca la paridad de género.

Es decir, que haya 33 mujeres y 33 hombres en la Cámara de Diputados, así como ocho mujeres y ocho hombres en las 16 alcaldías de la Ciudad de México.