Alemania, Austria, Dinamarca, Suecia y Noruega podrán extender por tres meses más los controles en sus fronteras, reinstalados ante el auge de la crisis migratoria, con el objetivo de frenar los ingresos clandestinos.

La Comisión Europea (CE) dio este martes su autorización para extender por tres meses más los controles fronterizos, tras concluir que todavía “no se han reunido las condiciones” para restablecer el funcionamiento normal del espacio Schengen de libre circulación.

Noruega hace parte de ese espacio, pese a no ser miembro de la Unión Europea (UE).

Bruselas esperaba que la situación se normalizara el 12 de noviembre, cuando terminaría el plazo concedido para la imposición de controles en los cinco países.

“Desafortunadamente, estamos todavía lejos del objetivo”, admitió el vicepresidente de la CE, Frans Timmermans, en un comunicado.

De acuerdo con las normas de Schengen, sus miembros pueden volver a controlar sus fronteras en condiciones excepcionales justificadas y aprobadas por los 28 países miembros de la EU, y por un período limitado a seis meses, aunque prolongable.

El Ejecutivo europeo ya había autorizado una primera extensión en mayo pasado.

En lo que va de este 2016, más de 327.8 mil personas entraron de manera clandestina a la UE por vía marítima, la mayoría de ellas procedentes de Siria y de Afganistán.