El segundo hombre del chavismo venezolano, Diosdado Cabello, descartó hoy que el diálogo planteado con la oposición, que ahora cuenta con la facilitación de un enviado del Papa Francisco, tenga como objetivo negociar la salida del poder del presidente Nicolás Maduro.

“No nos vamos a dejar tumbar, no vamos a permitir que tumben a Maduro, es una cosa que no se negocia, no está en el diálogo, no es para eso”, dijo el diputado en un programa de la Radio Nacional de Venezuela.

Cabello respondió al insistente reclamo opositor a favor de activar un referéndum contra Maduro, que la oposición tramita con firmas de electores, y el cual fue suspendido por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

La alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) advirtió que el objetivo fundamental del diálogo es el respeto del derecho al voto, insistiendo en la activación del referéndum revocatorio del mandato de Maduro.

El inicio del diálogo fue anunciado el lunes por el enviado del Vaticano Emil Paul Tscherrig, coordinador del grupo facilitador, quien informó que las reuniones comenzarán el domingo en la isla Margarita. El anuncio coincidió con la visita de Maduro al Vaticano, donde se reunió con el Papa.

“Lo que ellos tienen es una envidia miserable porque a Maduro lo recibió el Papa”, afirmó Cabello sobre la reunión privada de Maduro y el pontífice.

El comienzo del diálogo generó descontento en algunos sectores de la oposición, algunos de los cuales dijeron haberse enterado del diálogo por televisión. El líder opositor Henrique Capriles negó que hayan comenzado las conversaciones.

Por su lado, la MUD dijo en una declaración que para los demócratas venezolanos constituye un triunfo la presencia del Vaticano en el conflicto venezolano, ya que fue la coalición opositora la que propuso su incorporación para ampliar y fortalecer la mediación.

Asimismo consideró que el diálogo tiene cuatro objetivos fundamentales: Respeto al derecho al voto, libertad para los "presos políticos" y retorno de los exiliados, atención a las víctimas de la crisis humanitaria y respeto a la autonomía de los poderes públicos.

También pidió que las reuniones se realicen en Caracas, abiertas a la opinión pública y manteniendo una "comunicación fluida y transparente con todos los sectores del país".

La situación política en Venezuela se puso al rojo vivo luego de la suspensión del referéndum por parte del Consejo Nacional Electoral, en momentos en que la oposición se preparaba para recolectar las firmas que los activarían.

Capriles, principal impulsor del referéndum, dijo que pese al anuncio del diálogo se mantenía la convocatoria para mañana a una gran manifestación, llamada "toma de Venezuela", para protestar la decisión contra el referéndum, que etiquetó como un “golpe de Estado” contra los venezolanos.