El director de la editorial mexicana Siglo XXI y director de la Academia Mexicana de la Lengua, Jaime Labastida, en entrevista con Notimex, planteó la necesidad de hacer una lectura a conciencia, porque “la lectura es un acto de reflexión profunda”.

Labastida estuvo en la Feria del Libro en Frankfurt, que concluyó el fin de semana, y en Berlín participó en una mesa redonda y dio una conferencia magistral, a las que fue invitado por el Instituto Iberoamericano en Berlín (IAI, por siglas en alemán) en el marco del Año Dual México-Alemania.

“La lectura es un acto de reflexión profunda. Se puede hacer también por diversión, yo no lo discuto. Borges señalaba con mucha claridad que no solamente hay que leer, sino que hay que releer, volver a pensar lo que está ahí y eso es lo que hemos perdido”, dijo a Notimex.

Labastida subrayó que en México se lee medio libro per cápita al año.

“Dándole números muy gruesos: son poco más de 300 millones de ejemplares que se publican en México al año. Suprima 200 millones de los libros de texto, suprima usted 60 millones de los libros de texto para secundaria y preparatoria. Quedan aproximadamente 60 millones de ejemplares, entre 120 millones de habitantes, es medio libro per cápita al año”.

“Esa es la realidad triste de nuestro país –dijo enfático-. Si la gente leyera más, automáticamente la industria editorial se vería fortalecida, si se leyera en profundidad, pero los libros de texto gratuito no han cumplido su función”.

“El sistema educativo tiende a la memorización y no a la reflexión. Mientras no haya un cambio radical en la política educativa y en el sistema educativo en México no vamos a poder sortear el problema”, recalcó.

“La crisis no viene del peligro del Internet ni de los soportes electrónicos. Eso afecta un tres por ciento, un cuatro por ciento. Viene de que no hay lectores adecuados”.

Un lector adecuado es el que “prefiere un buen libro y no un libro mal editado, y se fija en el traductor, que el texto sea solvente, que sea fiable, pero para eso hay que crear un lector exigente y en México no estamos creando un lector exigente”, continuó.

Dijo que es un proceso complejo que lleva tiempo, “pero mientras más pronto lo hagamos, mejor. Si no empezamos dando un primer paso, nunca daremos el segundo”.

La situación actual es muy difícil para las editoriales -apuntó-, “la gente lee menos. Creo que si hubiera un programa educativo adecuado en México, automáticamente se pondría a salvo la industria editorial”.

En cuanto a la situación de esa industria en el país, “la mayor parte de las editoriales fuertes en México son extranjeras”.

Manifestó que Siglo XXI no está en crisis y que “la editorial sigue teniendo la vocación plural, abierta y a favor del pensamiento crítico como lo fue desde un principio en su surgimiento. Nunca ha sido una editorial de partido, nunca ha sido una editorial ideológicamente determinada”, concluyó.