El relator de Naciones Unidas para los derechos humanos de los migrantes, Francois Crepeau, consideró necesario cambiar la noción sobre la migración, para evitar que las actuales políticas migratorias provoquen más muerte y dolor.

En un informe presentado hoy a la Asamblea General, Crepeau afirmó que los acontecimientos del reciente año han demostrado que “los enfoques de los Estados respecto del control de fronteras, el asilo y la migración no son sostenibles si el objetivo es reducir el sufrimiento y las muertes”.

Entre los sucesos que el informe resaltó se encuentra naufragios y tragedias en el Mar de Andamán, en el Golfo de Bengala, Asia y el Pacífico, América Central, el Mar Mediterráneo y el Oriente Medio.

“Se necesita un cambio fundamental en la manera en que la migración es percibida y entendida. Debemos regular la movilidad al abrir canales regulares, seguros, accesibles y asequibles a la migración. Debemos también promover la integración y celebrar la diversidad”, apuntó.

En un comunicado emitido en conjunto con el director del Comité de la ONU para la Protección de Todos los Trabajadores Migrantes y sus Familias, José Brillantes, los expertos destacaron que los enfoques actuales de la migración muestran una visión muy corta.

Consideraron que el enfoque actual de la migración se basa en detener personas antes de que puedan cruzar fronteras o en explotarlos tanto como se pueda con el menor pago posible.

Asentaron que la migración es un fenómeno que sucede desde los comienzos de la humanidad y que no cambiará, por lo que es necesario que los Estados contemplen estos flujos de manera adecuada.

“Construir muros, usar violencia, detener gente a una escala masiva, negar acceso a servicios básicos como refugio, agua o comida, y usar un lenguaje amenazante o discursos de odio, no impedirán a los migrantes tratar de cruzar fronteras”, asentó Brillantes.

Enfatizaron que hace falta un “mucho más sofisticado concepto de migración” que considere tanto los retos como los beneficios de la migración.

Entre los elementos a considerar por políticas migratorias deben incluirse el efecto de los migrantes en el crecimiento económico, la diversidad cultural, la integración social, la libertad individual y el Estado de derecho.

Los expertos aclararon que en términos del porcentaje de la población, la tasa de migración ha disminuido entre 2010 y 2015, por lo que rechazaron que exista una “crisis de migrantes”.

Lo que existe es “una crisis moral y de liderazgo político, basada en el miedo, fantasías, exclusión y a menudo en abierta intolerancia”, insistieron los expertos.