La magistrada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), María del Carmen Alanís Figueroa, destacó la importancia de prevenir y erradicar la violencia política hacia las mujeres en México.

Planteó que eso es lo más importante, aunque si se presentan casos de ese tipo es importante brindar atención y protección a las mujeres que padecen ese tipo de violencia, así como que se les restituyan sus derechos.

Luego de impartir la conferencia “Protocolo para atender la violencia política contra las mujeres” indicó que en el país y en el mundo se están visibilizando actos de violencia política contra las mujeres como candidatas y servidoras públicas, anotó.

Sin embargo, dijo, desafortunadamente sólo en Bolivia existe una ley contra la violencia política de las mujeres, y en el caso de México se han presentado 12 iniciativas de ley a nivel federal y local, pero no se han aprobado las reformas.

Planteó que en tanto se cuenta con un marco legal, el protocolo surge como una herramienta para atender ese tipo de casos una vez que se denuncien las conductas para brindar medidas de protección a las víctimas y se les restituyan sus derechos.

“Asimismo, trabajar en su prevención y erradicación, no queremos que haya violencia política”, subrayó la magistrada, quien fue invitada por la Red de Mujeres en Plural y el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEyPC).

Alanís Figueroa destacó que la violencia política hacia las mujeres siempre ha existido y “se hizo visible hasta que nos atrevimos a denunciarla; existe desde que no se permitía votar, ser electas”.

Anotó que se trata de un movimiento mundial en el que las mujeres están visibilizando estas conductas violentas, mientras que las autoridades y los estados las están atendiendo.

Señaló que el Protocolo para Atender la Violencia Política contra las Mujeres es una herramienta de actuación para que las autoridades de común acuerdo atiendan los casos y se puede replicar en las diversas entidades del país.

Ejemplificó que los casos más graves de violencia política hacia mujeres que ha resuelto la Sala Superior del TEPJF, son aquellas en que “arrancaron” a las mujeres de alcaldías que ganaron en elecciones constitucionales en Chiapas y Guerrero.

Asimismo, casos de candidatas gobernadoras que denunciaron violencia, agresiones y campañas negras en su contra durante las actividades políticas, además de que se están dando casos de agresión a funcionarias electorales de San Luis Potosí, Jalisco y Quintana Roo.