Definido como un músico ecléctico e improvisador natural, el pianista, arreglista y compositor mexicano Héctor Infanzón aseguró que no obstante las dificultades que hay que enfrentar en esta profesión, ha hecho hasta ahora lo que le gusta.

El jazzista, quien festeja 40 años como músico, explicó a Notimex que en el país ser músico es una tarea difícil “porque no tenemos la fluidez, en términos de la promoción del trabajo que sucede en México. Hay festivales, pero las programaciones están enfocadas a varios estilos”.

No obstante, puntualizó el músico con estudios en la Escuela Superior de Música y en el Berklee College of Music, en Boston, “he podido hacer lo que me gusta, mostrar mi trabajo al público, a las entidades que programan y eso ha gustado mucho”.

Entrevistado a propósito de su próximo espectáculo “Citadino” en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, el 4 de noviembre, con lo que celebrará sus cuatro décadas en este arte, Infanzón reveló que a pesar de las adversidades siempre tuvo claro que para salir al mundo habría que estar encerrado por horas.

“Era inversamente proporcional, mientras más estuviese trabajando, dedicando horas al piano, más conoceré y así ha sido”, indicó al tiempo que reveló que desde los 17 años de edad empezó en el mundo de la música.

“Y ahí la primera duda, el comenzar una carrera ya tarde, y tan difícil como el piano, siempre me persiguió por muchas años, pero no cedí, gracias a los buenos consejos de mi profesor de piano y mis padres, me ayudaron a conseguir mis objetivos.

“Y es eso de lo que gozo ahora, de muchos proyectos que me han llevado a componer mi música, tener mis discos y viajar, exportar mi música en varios países; había que recorrer un camino y ahora estoy contento”, dijo.

En el recinto de la calle de Donceles, Héctor Infanzón compartirá con el público sus primeras cuatro décadas de trayectoria, con un espectáculo emblemático con el que rendirá un homenaje a la ciudad de México y sus habitantes: “Citadino”.

“Se trata de un proyecto adorable. Yo nací en el centro de la ciudad y lo habito, y caminarlo a diario es una gran aventura. Presentarlo es una gran oportunidad de compartir con el público la visión que tengo de la musicalidad que tiene esta ciudad, que aparentemente es un caos y si la ordenamos un poco, puede haber música intensa.

“Tal el caso de los vendedores ambulantes, puedo encontrar el sonido de un organillero, de los claxon que aparentemente son un ruido pero yo los aprovecho para crear armonías”, refirió el pianista destacado y reconocido por su técnica y forma de improvisar.

Cuando cualquiera transita por el Zócalo, “escuchas a los danzantes, los pregones, pararse en ese lugar es una experiencia maravillosa y lo que hago es una pequeña torcedura a estos sonidos y los convierto en música”, reveló.

Infanzón, quien ha dedicado gran parte de su obra a dar testimonio en su música de las sonoridades que le han tocado vivir en el corazón de la Ciudad de México, con la improvisación que caracteriza al género musical, promete una noche inolvidable.

Convertido en un cronista musical indiscutible de los sonidos, los ritmos y los personajes cotidianos del México contemporáneo, “Citadino” tendrá, a decir del músico, varias sorpresas.