Burning Caravan, agrupación de rock gitano y balcánico, integrada por colombianos, un chileno y un francés, participará el año próximo en un festival serbio dirigido por Emir Kusturica, músico y cineasta que personalmente invitó a la banda.

En el Küstendorf International Film and Music Festival, que tendrá su edición número 10 en enero de 2017 en Drvengrad, Serbia, Burning Caravan se tendrá una participación en la parte musical del encuentro, aseguraron Francisco Martí y Oliver Lestriez, integrantes de la formación musical, en entrevista con Notimex.

Además de la buena relación con Kusturica y el logro de ser parte de su festival, los músicos expresaron que sería una gran satisfacción intervenir en una de las cintas del director.

"Sería maravilloso participar con él en una película, yo soy actor de teatro y también dirijo, sería un sueño, pero por ahora el hecho de tocar juntos y que nos invite a su tierra y a su festival, ya nos ha dejado fascinados, lo que pueda pasar de aquí en adelante, bienvenido", declaró Francisco, vocalista de la banda.

Compartió que el primer acercamiento con Kusturica fue hace un par de años en Colombia, donde tuvieron la oportunidad de ser la única banda telonera del concierto que ofreció con The No Smoking Orchestra.

El segundo encuentro en el que compartieron escenario y estrecharon lazos se desarrolló en el marco del Balkan Fest, que se realizó el 16 de octubre en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México.

Francisco detalló que el reciente encuentro musical los llevó a visitar por primera vez México, donde lograron una buena conexión con el público. Burning Caravan también ofreció una serie de "shows" en algunos centros nocturnos de la capital.

"Fue increíble conocer México, su gente, esa cultura tan amplia, especialmente ese arte culinario que nos tiene fascinados, gracias al Balkan Fest", detalló el miembro de la banda, la cual ya se ha presentado en Buenos Aires, España, Francia y otros países europeos.

Sobre su propuesta musical, reseñó que aborda una corriente que nace en Europa del Este, con las características propias de un género gitano: errante, dinámico y que no tiene una raíz tan específica.

"La música balcánica ha llegado a Latinoamérica hace algunos añitos y ha sido bien recibida en la región, porque es un género que nace del ritmo, de lo bailable, es algo frenético que pone a la gente a moverse en cinco segundos y muchos latinos tenemos eso, nos movemos fácilmente, bailamos y participamos de la música, no sólo la contemplamos".

En su más reciente material, "Las historias de los hombres", que promocionan actualmente, los integrantes abordan ritmos que van del blues, el tango y hasta la cumbia.

El proceso de creación del disco tuvo como base la libertad compositiva, ya no tan enmarcado por un solo género como en su material pasado, ahora exploran incluso música antigua y medieval.

"El concepto del disco tiene como hilo conductor el mar, en todas las canciones está presente como un elemento que nos permite viajar y movernos, permitiendo una serie de encuentros y desencuentros. La estética visual se marca con un barco construido con instrumentos musicales".

Por su parte, el bajista de la agrupación, Oliver, consideró que el público mexicano es muy receptivo y abierto a la música del exterior, lo cual permitió una conexión de su propuesta con los asistentes al Balkan Fest.

"Lo bonito es que como somos una agrupación multicultural, cada uno trae sus influencias y su propia cultura, yo soy Francés y me encanta la música gitana, de toda la vida, pero tenemos otras influencias como el rock y algo de latino también".

Sobre su participación con Kusturika y su próximo viaje a Serbia, dijo que cada encuentro con el cineasta es un acercamiento más fuerte, por lo que esperan lograr más proyectos con él.

"Somos ídolos de su banda y estamos felices que nos invitara a su festival, porque eso nos abrirá las puertas a nuevos países y si más adelante tenemos la oportunidad de participar con nuestra agrupación en una de sus películas, sería cumplir un sueño muy grande", concluyó.