Desde esta semana quienes visiten de noche la Plaza de San Pedro pueden observar una nueva iluminación a base de reflectores LED que provoca un “efecto luna” y permite admirar con claridad cada detalle de la explanada que data del año 1667.

En estos días entró en funcionamiento un nuevo y sofisticado sistema compuesto por 132 puntos de luz blanca que cubren tanto la fachada de la basílica vaticana como los 284 pilares de la Columnata que bordea el lugar.

El proyecto fue ideado y propuesto por Servicios Técnicos de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y realizado por la empresa Osram, que ya en 2014 colocó un sistema de iluminación totalmente renovado en la Capilla Sixtina.

Los reflectores instalados aseguran una iluminación brillante y uniforme de la plaza, exaltando la arquitectura mediante la acentuación de los colores naturales del mármol, reduciendo sensiblemente el consumo de energía y eliminado la contaminación luminosa.

“El nuevo sistema consiste de aparatos especialmente adaptados en características y color a la aplicación específica”, explicó Carlo Bogani, director ejecutivo de proyectos de Osram Italia.

“Realizamos un sistema con una emisión luminosa capaz de hacer percibir la correcta tonalidad de los colores del mármol y, al mismo tiempo, iluminar la plaza y la contigua Columnata sin fastidiosas graduaciones de color, con uniformidad y gradualidad para exaltar la armonía de la obra”, refirió.

Los técnicos estudiaron minuciosamente la temperatura de los diferentes colores presentes en la plaza durante la noche y el “índice de reproducción cromática” para lograr un tipo de reflector que no altere la correcta percepción de los colores reales.

Para lograr esto se realizó un estudio de los materiales hasta alcanzar el efecto “de los colores correspondientes”.

Al mismo tiempo se diseñó un especial sistema de conexión que eliminó todas las derivaciones externas liberando de cables todas las balaustras y mimetizando los reflectores con la arquitectura de la plaza.

“La basílica y la plaza nacen en dos momentos distintos. La iluminación busca recuperar la idea de Bernini de conectar la fachada y la plaza a un elemento único, desde lejos debe sugerir ese efecto que se tenía de noche cuando la plaza era iluminada por la luna”, añadió Bogani.

El nuevo sistema, utilizado al 100 por ciento de su capacidad, genera un ahorro de aproximadamente el 70 por ciento del sistema anterior.

La Plaza de San Pedro en el Vaticano es una de las principales atracciones turísticas de Roma; proyectada enteramente por Gian Lorenzo Bernini entre 1656 y 1667, cada tarde se convierte en un imán de turistas que buscan admirarla en un sugestivo marco nocturno.