Un científico de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), en Saltillo, Coahuila, encabeza un proyecto de investigación sobre las moscas blancas, una plaga que afecta a nivel mundial los cultivos de hortalizas.

El proyecto “Moscas blancas, sus hospederos y parasitoides en el noreste de México”, tiene como objetivo identificar las plantas con las que se alimentan este tipo de insectos, además de los parasitoides que afectan la población.

En entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el investigador Óscar Ángel Sánchez Flores indicó que las moscas blancas tienen un tamaño no mayor a tres milímetros (mm).

Al tiempo que, los adultos de ambos sexos son alados, mismos que originan diversos problemas económicos en la agricultura, agregó el también estudiante de doctorado en parasitología agrícola de la UAAAN.

Las moscas blancas causan severos estragos tanto en el ser humano como en la agricultura, sobre todo en hortalizas de tomate, calabaza, melón, pepino, sandía y papa, además, transmiten virus que generan pérdidas totales de cultivos.

“Este tipo de insectos causa varios daños, por ejemplo, provocan uno directo al alimentarse de la planta y succionar la savia, excretan una cera melaza que es un medio para el crecimiento de hongos como la fumagina”, explicó Sánchez.

“Esta fumagina crece y puede cubrir la hoja e interferir con los procesos fisiológicos de la planta como la fotosíntesis. Esto deprecia el valor de los productos”, agregó.

El especialista explicó que entre las mosquitas blancas más significativas destacan: la mosquita blanca de los invernaderos que ataca los cultivos que ahí se producen.

Además, de la mosquita blanca del camote que es un importante transmisor de virus, y la mosca prieta de los cítricos que causa problemas a los citricultores.

Sánchez refirió que dicho insecto no era considerado como plaga, sin embargo, la problemática inició desde que el ser humano perturbó su ecosistema, además eliminó a sus enemigos naturales que mantenían las poblaciones bajas.

El investigador resaltó que con este proyecto buscan ofrecer un catálogo científico de referencia del noreste de México, el cual sirva de apoyo para científicos, técnicos, agricultores interesados en la mosquita blanca.

“Es necesario conocer qué especies tenemos en la región, hay algunas que no son plaga pero pueden, en algún momento, saltar al estatus de plaga y es necesario conocer qué especies están presentes y qué rol juegan, de qué cultivos se alimentan y qué familias de malezas pueden ser hospederos alternos en los cultivos”, subrayó.

Hasta el momento los resultados arrojaron 25 nuevas especies de mosquita blanca tan sólo en Coahuila, casi el doble de la cantidad reportada, por lo que expertos buscan incrementar los muestreos en los estados de Nuevo León y Tamaulipas.

La investigación se desarrolla en colaboración con los científicos de la Escuela de Estudios Superiores de Xalostoc, Vicente Emilio Carapia Ruiz.

Así como, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Svetlana Nikolaevna Myartseva, y de la Facultad de Ingeniería y Ciencias en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Enrique Ruiz Cancino.