Rusia descartó en estos momentos declarar una nueva tregua “humanitaria” en la ciudad siria de Alepo, donde se intensificaron los combates entre las fuerzas del régimen sirio y los rebeldes, afirmó hoy el vicecanciller ruso, Serguei Riabkov.

“La cuestión de una renovación de la pausa humanitaria no es relevante ahora”, dijo Ryabkov, citado por las agencias rusas de noticias, en el primer comentario de Moscú sobre por qué no se extendió aún más la tregua, la cual expiró el fin de semana.

Para renovar un tregua humanitaria es necesario que “nuestros adversarios garanticen un comportamiento adecuado por parte de los grupos anti-gubernamentales que impidieron la evacuación de los heridos que estaba prevista durante la pausa humanitaria”, indicó.

El vicecanciller ruso denunció a la coalición internacional dirigida por Estados Unidos que prefiere criticar a Siria y Rusia, en vez de “ejercer realmente su influencia sobre la oposición y los rebeldes” para que colaboren en el mantenimiento de la tregua.

Además, consideró que “no existen las condiciones” para una nueva reunión ministerial entre el secretario estadunidense de Estado, John Kerry, y el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, debido a las elecciones del próximo 8 de noviembre en Estados Unidos.

Una primera tregua de tres días expiró el sábado pasado sin haber permitido evacuar a los civiles y heridos de los barrios asediados de Alepo.

A dos días de que finalizó la tregua, el ejército sirio y sus aliados recuperaron este lunes el control de la colina Bazu, ubicada al suroeste de la ciudad de Alepo, así como varias bases militares, informaron fuentes castrenses, citadas por la agencia de noticias SANA.

La toma de Bazu se produjo en medio de fuertes bombardeos y enfrentamientos, durante los cuales fueron abatidos miembros del grupo extremista, afiliados a la banda takfiri Yeish al-Fateh (Ejército de Conquista), que se encontraban en esa colina.

Las tropas leales al régimen sirio, apoyadas por Rusia, intentan desde julio pasado expulsar a los rebeldes del este de Alepo, en una ofensiva que ha causado cientos de muertos y miles de heridos, según cifras de las Naciones Unidas.

Desde el 22 de septiembre pasado, las fuerzas sirias y Rusia intensificaron sus bombardeos en el oriente de Alepo, donde al menos 740 personas han muerto y mil 900 han resultado heridos desde entonces, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Además, unas 275 mil personas estarían atrapadas en el este de Alepo, rodeadas por las fuerzas gubernamentales y con serios problemas de abastecimiento tanto de alimentos como de medicamentos.

La ciudad de Alepo es disputada por las fuerzas sirias y los rebeldes desde mediados de 2012, cuando los insurgentes conquistaron amplias áreas de la urbe, una de las más castigadas por el conflicto que se inició en marzo de 2011.