El colectivo estadounidense Artrageous clausuró la edición XLIV del Festival Internacional Cervantino (FIC), en la Alhóndiga de Granaditas, luego de tres semanas que la “Fiesta del Espíritu” ofreció un programa de actividades que incluyó música, teatro, danza, artes plásticas, literatura y conversatorios.

Ante un lleno, la agrupación ofreció un espectáculo lleno de colorido y música, así como baile e intervención pictórica, que el público disfrutó a cada momento en el que los artistas iban construyendo sus creaciones.

Creaciones multidisciplinarias que iban desde las figuras de Frank Sinatra, Marylin Monroe, John Lennon, The Beatles o Elvis Presley, que al momento en que los artistas plásticos pintaban en láminas de gran formato, los músicos y cantantes hacían lo suyo para animar al público como si fuera un recorrido musical por las grandes leyendas.

Para seguir con los números y no decaer el ánimo, los creadores invitaron al escenario a público desde personas mayores, jóvenes y niños para que bailaran con alguno de los integrantes.

Siguió entonces un número con un tema del grupo The Rolling Stones, para lo cual invitaron a infantes a subir al escenario y que se pusieran a tocar con instrumentos de madera, lo que motivó mucho a los presentes.

Enseguida apareció sobre el escenario un personaje similar al de “El fantasma de la Ópera”, quien cantó y al mismo tiempo los creadores plásticos plasmaron otras obras con pintura de neón, que resaltó toda vez que las luces del escenario fueron apagadas.

Como se ha vuelto tradición, en la clausurar el XLIV FIC se realizó un espectáculo de fuegos artificiales que el cielo de la ciudad museo, ante el aplauso del público reunido en la Alhóndiga de Granaditas.

Entre lo más destacado de esta edición del Cervantino se puede mencionar la participación de la Orquesta Nacional de España, dirigida por David Afkham, que interpretó el estreno mundial de “Don Chisciotte”, de Jimmy López, uno de los exponentes más sólidos de la nueva música de concierto latinoamericana.

También en la música destacó el prestigiado ensamble ibérico de música antigua La Grande Chapelle, que ejecutó en el Templo de la Compañía un justo, sobrio y sublime “Réquiem para Cervantes”, precedido por una procesión fúnebre que partió del Museo Iconográfico del Quijote para llegar al magnífico templo jesuita.

La pieza clásica de ballet “Don Quijote”, de Marius Petipa, con música de Ludwig Minkus, se presentó en la versión de tres compañías: la Dutch National Ballet, una de las mejores cinco agrupaciones de ballet clásico en el mundo; el Ballet Nacional de España, que se propuso hispanizar un ballet de origen ruso, y el Ballet de Jalisco.

El proyecto de llevar a escena la obra dramática completa de Cervantes se complementó con la impresionante presentación de “Numancia”, a cargo de la Compañía Nacional de Teatro, bajo la dirección escénica de Juan Carrillo.

También se celebró a CErvantes en el 400 aniversario de su muerte con dos selecciones de “Entremeses Cervantinos”, a cargo del Teatro Universitario de la Universidad de Guanajuato y la emblemática compañía española Teatro de La Abadía.

Igualmente es de destacar en esta edición del FIC el estrenó con éxito de dos obras coproducidas por el Cervantino: “Don Quijote, vencedor de sí mismo”, monólogo dirigido por Claudio Valdés Kuri, y “Barataria. Estado de México”, dirigida por Benjamín Can.

Dunedin Consort, de Reino Unido; Le Concert Spirituel, de Francia; Teatro Comunale di Bologna, Italia; la Ópera de Cámara del Teatro Colón, Argentina, y Les Nouveaux Caractéres, de Francia, repasaron el repertorio operístico mundial basado en el Quijote.

Misma labor que llevaron a buen puerto la Camerata de Coahuila y la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato.