“La Jungle”, el campamento de migrantes y refugiados en el norte de Francia, comenzó su desmantelamiento en punto de las 6:00 GMT de este lunes con el inicio del traslado de seis mil 486 personas a otros 454 centros de acogida.

Se trata de la operación de este tipo de mayor tamaño que se haya hecho en Francia, y al decir de las autoridades, indispensable ante las condiciones infrahumanas en que habitaban hasta esta mañana los migrantes. De ahi su nombre: “la jungla”.

El traslado comenzó en calma y a la hora prevista de las 8:00 horas, con los primeros camiones de pasajeros rumbo a otros centros ubicados en toda la geografía francesa.

Al norteño puerto francés de Calais, sede del campamento, llegaron antes mil doscientos agentes de policía y gendarmes en prevención de cualquier incidente, dijeron autoridades francesas.

De manera voluntaria se presentaron ante el primer filtro para su partida los migrantes y refugiados, que de acuerdo a organizaciones no gubernamentales (ong’s) en realidad suman ocho mil 150.

La Oficina francesa para la inmigración y la integración reportó que el primer camión partió de Calais a las 8:35 horas (6:35 GMT), con cincuenta hombres a bordo.

Los migrantes y refugiados tienen la posibilidad de elegir la región a la que desean ser trasladados y se les coloca una pulsera con un color según la que hayan elegido, además de que pueden partir en grupo, aseguraron fuentes oficiales.

El primer grupo estaba conformado en su mayoría por sudaneses, precisó el Centro de Acogida e integración, que instaló tiendas de campaña en el campamento para recibir y organizar la partida de los migrantes y refugiados.

En total 60 camiones de pasajeros está previsto que salgan este lunes hacia 454 centros de acogida de toda Francia, en una operación donde los centenares de menores de edad son objeto de más atención y cuidados.

La operación ha sido organizada durante meses por las autoridades y tiene lugar estratégicamente antes de que comience el invierno.

Este fin de semana funcionarios de los servicios de migración avisaron del proceso de evacuación a los migrantes y refugiados procedentes de países de Asia y de Africa, algunos de ellos en guerra como Siria, y la mayoría hombres solos.

La tranquilidad con que inició el traslado contrastó con los enfrentamientos que hubo el fin de semana entre policías y algunos migrantes y refugiados reacios a abandonar el campamento.

En la zona se han desplegado miembros de la organización “no borders” (sin fronteras), que se oponen a la evacuación del campamento y exigen el derecho de asilo para todos los migrantes y que han mantenido en el pasado enfrentamientos con la policía.

Fuentes del ministerio francés del Interior aseveraron que la operación será “totalmente humanitaria”.

De acuerdo a las fuentes la evacuación, la más importante de este tipo realizada en Francia, podría durar al menos una semana.

El operativo fue anunciado el pasado 26 de septiembre por el presidente francés Francois Hollande, quien aseveró que el campamento sería desmantelado “definitivamente” en fecha próxima.

“Es una operación excepcional porque estamos en una situación excepcional (…), iremos hasta el final”, añadió el jefe de Estado galo sobre la evacuación del campamento a la que no puso entonces fecha.

“La situación (en Calais) no es aceptable. Nuestros objetivos son claros: hay que garantizar la seguridad de los habitantes de Calais, mantener el orden público y asegurar a los migrantes condiciones dignas”, afirmó el presidente.

París y Londres firmaron en 2003 el Tratado de Touquet por el que Francia se compromete a realizar controles fronterizos a las personas que salgan de su territorio, en su parte de costa del canal de la Mancha, hacia Reino Unido.

Desde entonces se multiplicó el número de migrantes que se quedaron varados en las inmediaciones de Calais al impedírseles tomar los ferris, trenes o camiones que cruzan rumbo a Reino Unido a través del Canal de la Mancha o del Euro-túnel.