Las autoridades investigan la muerte de un niño por un disparo en un Cinépolis de Iztapalapa

  • El pequeño, de 10 años de edad, recibió un disparo del calibre 22.
  • Estaba viendo la película infantil de animación 'Ralph el demoledor'.
  • De acuerdo con la necropsia, el disparo fue hecho a un metro de distancia.
<span class="description">Imagen de archivo de la sala Cinépolis Sendero Ecatepec, en el Estado de México.</span>
Imagen de archivo de la sala Cinépolis Sendero Ecatepec, en el Estado de México.
Sergio Paolo Velasco Cruz / Tomada de Wikipedia

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) ha abierto una investigación sobre la muerte de un niño de 10 años que el pasado 2 de noviembre recibió un balazo en la cabeza mientras asistía a la proyección de una película infantil en la sala de cine Cinépolis en Plaza Ermita, en la delegación Iztapalapa. La empresa ha expresado en un comunicado su "solidaridad y respeto" a la familia del pequeño.

Las autoridades tratan de aclarar las circunstancias de la muerte del niño Hendrik Cuacuas, que recibió un disparo mientras estaba en el cine viendo la cinta de animación Ralph el demoledoren compañía de su padre y su hermana. 

Los hechos, destapados por el diario La Razón, ocurrieron la tarde del 2 de noviembre. La proyección llevaba media hora (había comenzado a las 19.45 h) cuando el padre, Enrique Cuacuas, escuchó un zumbido, "así como corta el viento", ha relatado en un programa de la W radio. Inmediatamente después noto que el pequeño, que estaba a su lado, comenzó a tener convulsiones. Tenía un poco de sangre en la cabeza, aunque "el sangrado no fue profuso", declaró.

No se escuchó ningún disparo, no se vio la luz que a lo mejor se hace cuando se disparaCuacuas salió de la sala para pedir la ayuda del gerente de la sala, pensando en que su hijo había recibido una pedrada o un golpe con un cristal.

Desde allí fue trasladado a un hospital, donde el menor fue auxiliado, y después fue remitido a otro centro "donde fue intervenido quirúrgicamente", según la fiscalía. Fue hasta ese momento en el que los médicos le dijeron al padre que se había tratado de un disparo con arma de fuego, y que las pruebas mostraban que tenía una bala de calibre 22 alojada en el cráneo. Pese a la intervención médica, el niño falleció dos días después, el 4 de noviembre.

El padre ha aclarado que en ningún momento escuchó una detonación o algo parecido. "No se escuchó ningún disparo, no se vio la luz que a lo mejor se hace cuando se dispara", ha relatado a la emisora, aclarando que nunca ha visto una pistola disparando. "No escuchamos nada". De hecho, aclaró, en ningún momento el resto de las personas que estaban en la sala se alarmaron.

Investigación de la Procuraduría

El subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales de la PGJDF, Edmundo Porfirio Garrido Osorio, ha informado que personal de la Fiscalía de Homicidios ya se ha presentado en la sala donde ocurrió el incidente, para preservar el lugar y buscar indicios.

El funcionario señaló que este lunes, un día después de los hechos, se ha asegurado el sitio y se tendrá que checar cómo está conformado el complejo de salas cinematográficas.

Además serán solicitados los videos de la sala, mientras que personal del Ministerio Público tomará declaración a todo el personal que estuvo en ese momento atendiendo a las personas, así como al encargado del cine.

Un disparo a metro y medio de distancia

Según la revista Proceso, el disparo al pequeño Hendrik fue hecho de frente desde una corta distancia, a un metro y medio aproximadamente.

De acuerdo con los resultados de la necropsia, el proyectil se alojó en el cráneo, y todo indica que la trayectoria de la bala fue de adelante hacia atrás.

La bala ya fue enviada al área de Balística de los Servicios Periciales de la PGJDF, a fin de determinar las características del arma y su posible relación en otros hechos delictivos.

Quejas del padre

En diversas entrevistas, Enrique Cuacuas se ha quejado de que recibió poca ayuda de la empresa de cines. Su hijo, ha relatado, tuvo que ser llevado al hospital en un coche particular porque la ambulancia no llegaba. Además, tras los hechos, no se trató de buscar a ningún responsable entre los asistentes.

Cinépolis señala que en ningún momento se habló de que se había producido un disparo con arma de fuegoCinépolis ha aclarado en un comunicado que atendiendo a las situaciones en materia de emergencias de este tipo, el personal procedió conforme al protocolo y otorgó la ayuda necesaria.

Ha precisado que se llamó a los servicios de emergencia, se le brindó atención de primeros auxilios al lesionado y ante la demora de la ambulancia que fue solicitada, se trasladó al infante al Hospital General de Iztapalapa en compañía de la persona adulta que lo acompañaba.

Subrayó que “durante el tiempo que se estuvo en el conjunto dando la atención al cliente y en el trayecto al hospital, en ningún momento se habló de una detonación de arma de fuego”.

"Jugando al tiro al blanco"

Este lunes por la tarde, Enrique Cuacuas aseguró a Radio Fórmula, que ésta es la cuarta vez que ocurre un homicidio similar en el mismo cine, por lo que pidió a las autoridades investigar quién está "jugando al tiro al blanco" con las personas.

“Ojalá las autoridades del cine tomen su responsabilidad, porque si ya van cuatro incidentes allí y no pasa nada y siguen operando, es que ellos están obrando de otra manera. Que se detenga a la persona que hizo esto, no porque me vaya a devolver la vida de mi hijo, sino para que no le hagan esto a otra persona”, dijo Cuacuas.