La producción de opio en Afganistán aumentó este año 43.0 por ciento en comparación con 2015, según un reporte difundido hoy en esta capital por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

El informe, divulgado de manera conjunta con el Ministerio de Lucha contra los Estupefacientes de Afganistán, precisó que la producción total de opio en Afganistán fue de cuatro mil 800 toneladas este año, mil 500 más en relación a las tres mil 300 toneladas de 2015.

El estudio mostró que el área total de la tierra utilizada para cultivar amapolas, de donde se extrae el opio, en Afganistán es este año de unas 201 mil hectáreas, lo que representa un incremento de 10.0 por ciento respecto a las 183 mil hectáreas del año pasado.

La mayor producción de amapola se registró en la región meridional de Afganistán, con un 54.0 por ciento, la mayoría en la provincia de Helmand, que cuenta con más de 160 mil hectáreas de tierras de cultivo y donde se ha visto un resurgimiento en los últimos años de la insurgencia Talibán.

En una conferencia de prensa con el ministro afgano Antinarcóticos, Salamat Azimi, para presentar el informe, el jefe de la UNODC en Afganistán, Andrey Avetisyan, expresó su preocupación por las alarmantes cifras, principalmente en las zonas controladas por la milicia.

"Es muy preocupante ver un aumento considerable en el cultivo de amapola en el norte, que puede estar relacionado con un deterioro de seguridad en la región", indicó Avetisyan, según un reporte de la agencia Pajhwok Afghan News (PAN).

El jefe de la UNODC dijo que el informe mostró un preocupante retroceso en los esfuerzos para combatir el persistente problema de las drogas ilícitas y su impacto en el desarrollo, la salud y la seguridad del país centro asiático.

Sin embargo -destacó- este año otra zona quedó libre de la amapola, la norteña provincia de Jawzjan, con lo que se eleva a 13 el número total de entidades libres de la producción de esta planta, de 34 provincias en las que está dividido el país.

"No hemos logrado grandes avances, pero estamos satisfechos porque en un año difícil como este, en términos de seguridad y desafíos, estamos presenciado sólo un 10.0 por ciento más en el cultivo total y una disminución en muchas provincias del sur, donde el cultivo era alto”, dijo.

El Movimiento Talibán, que libra una guerra contra el gobierno afgano desde 2001, está implicado en el cultivo de amapola y la distribución de opio, especialmente en las zonas del norte del país que están bajo su control, donde ha intensificado sus ataques contra las fuerzas afganas.

Afganistán ha gastado miles de millones de dólares en la última década en acciones para frenar la producción de opio, entre ellas la elaboración de programas para alentar a los agricultores a sembrar otros cultivos como el trigo, frutas y azafrán.