Corea del Norte sigue trabajando para reparar la infraestructura dañada tras el tifón Lionrock de hace dos meses que afectó a cerca de 300 mil personas en la zona nororiental del país, dijo hoy un investigador surcoreano.

Los medios de comunicación norcoreanos anunciaron que 68 mil 900 personas habían sido desplazadas después de que el tifón Lionrock causara lluvias torrenciales, desprendimientos de tierra e inundaciones del 29 de agosto al 2 de septiembre.

Sin embargo, Cheong Seong-chang, investigador jefe del Instituto Sejong, dijo que la cifra real cuadruplicaría la anunciada por Pyongyang, basándose en información fiable de una fuente que visita con frecuencia el Norte, destacó la agencia de noticias Yonhap.

Según Cheong, el principal periódico norcoreano, el Rodong Sinmun, destacó recientemente que dos meses después del paso del tifón todavía se están llevando a cabo las obras de reparación de los daños, por lo que la destrucción fue más grave de lo estimado.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios dijo, el 16 de septiembre, que la inundación que afectó a Corea del Norte fue la peor en 50 ó 60 años, y que la misma había afectado no solo a los hogares sino también a las escuelas, parvularios y guarderías.

Una de las razones por las que se estima que Pionyang todavía no se recupera de los daños causados por las inundaciones es el hecho de que el país comunista se abstuviera de realizar una nueva prueba nuclear o de disparar otro misil de largo alcance el 10 de octubre, fecha en la que celebró el 71º aniversario del establecimiento del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte.