Tras varios años dedicado a la postproducción, el editor de cine y televisión Diego Ros, escribió y dirigió la película "El vigilante", una alegoría a México, un país en construcción donde hay un personaje bueno, un malhechor y un justiciero.

En charla con los medios, luego de la proyección de la cinta que compite en la selección oficial de la 14 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el director expuso que en el transcurso del guión, se dio cuenta de que se trataba de una alegoría a un país como México, aunque el proyecto en un inicio era más realista y melodramático.

"Lo que pasa con el melodrama es que no siempre es la mejor forma de abordar ciertos temas, y es que a veces, tratar de ser honesto con una realidad, te hace caer en giros dramáticos falsos, forzados, sin embargo, decidimos darle este sentido de alegoría y hablar del rol que uno debe jugar en medio de este contexto".

El realizador intentó que en la cinta, sus personajes tuvieran un balance entre ellos, como si fueran álter egos uno del otro y, "conforme fuimos viendo que las situaciones se cuentan muy rápido, nos despegamos un poco de creernos esto como algo real, y lo llevamos a un plano más fantasioso".

A través de la historia de "Salvador", quien ocupa el turno de la noche como vigilante en una obra en construcción ubicada a las afueras de la Ciudad de México, el director llevó variedad de situaciones hacia contextos poco probables o absurdos.

“El vigilante” buscará tener una intensa corrida por festivales previo a su estreno nacional, mientras el director escribe y prepara su segundo proyecto dramático que se centrará en un veterano de guerra y se filmará en San Diego.