La importancia de los productos que se producen en las granjas orgánicas radica en que contienen los nutrientes de forma natural y utilizan animales que se comen a otros para preservar el equilibrio de la naturaleza.

Los productos orgánicos deben su pureza a la agricultura orgánica, la cual prohíbe el uso de pesticidas y cualquier otro tipo de químicos para su producción.

"Además, al comer alimentos que no son orgánicos tenemos el riesgo de contaminar nuestro cuerpo y desaprovechar los niveles óptimos de nutrición”, aseguró Manuel Castro del equipo Amway.

Durante el recorrido por el Centro de Salud Óptima Nutrilite, ubicado en Buena Park, California, el especialista recordó que en 2014 la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que 75 por ciento de la población no consumía la cantidad necesaria de frutas y verduras.

“Mi pregunta es ¿qué porcentaje de la poca cantidad de frutas y verduras que consumen es orgánica?, suponemos que la cifra es muy baja, si tomamos en cuenta que también es muy cara”, señaló.

"Por eso siempre nos vamos a encontrar con este vacío en la dieta, y si algo nos puede ayudar son los suplementos, más si éstos también son orgánicos”, añadió.

El especialista resaltó que la clave de las fincas orgánicas radica en utilizar la “naturaleza para controlar la naturaleza” y que, para ello, como en el caso de Nutrilite, utilizan animales e insectos.

“Un insecto bueno para nosotros es la catarina, las ponemos alrededor de todas las fincas, porque siempre están comiendo insectos más pequeños que quieren comerse la fruta y la verdura”, refirió.

Expuso que, en el caso de las fincas de México y Brasil, los topos y las ratas son su principal amenaza, por lo que la empresa envía a sus propias víboras para acabar con los roedores.

“Lo interesante de las víboras es que también se comen las plantas de la fruta, así que mezclamos ajo con chile, un aroma que detestan, y lo ponemos para que no se acerquen”, comentó.

Asimismo, dijo que, en la planta de Washington, la más grande de su tipo en la producción de insumos para suplementos alimenticios, utilizan el búho y el halcón para ahuyentar las aves más pequeñas que asechan al cultivo.

“También utilizamos el agua de las montañas porque tiene nutrientes más altos y son las lombrices, cuando salen al exterior, las que nos avisan que la tierra tiene alto nivel de nutrientes para poder sembrar”, apuntó.

Castro recordó que los productos orgánicos protegen la salud del consumidor y del agricultor, al tiempo que ayudan a prevenir el cambio climático.

Consideró que las inversiones para mantener granjas orgánicas son altas, sin embargo, aseguró que son un esfuerzo del siglo 21 para retomar la alimentación de los antepasados.