Surgido en la década de los años 60 en el Bronx, zona de Nueva York, el grafiti ha incrementado a nivel mundial su presencia y Nuevo León no es la excepción, por lo cual autoridades y especialistas abogan por trabajar para impulsar el de tipo artístico.

Esta actividad se generó porque la comunidad del Bronx y Harlem se sentía marginada ante el crecimiento en Estados Unidos de zonas como Manhattan y Broadway, en Nueva York.

Esta actividad traspasó fronteras y a México llegó por Tijuana, Baja California, de donde se expandió hacia todo el país, en el cual se ha dado un incremento significativo.

En Nuevo León existe un proyecto llamado Callegenera, que partió de un Festival de Expresiones Urbanas organizado por Conarte, por lo que ahora en algunas estaciones del Metro de la ciudad se pueden apreciar algunos grafitis.

Sin embargo, en la ciudad sigue la existencia de algunos que más allá de ser algo artístico, son expresiones en propiedades privadas que son consideradas como vandalismo.

Al respecto, la doctora en Ciencias Sociales egresada de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Yenisey Valles, indicó que el grafiti siempre es asociado con sectores urbanos marginados y juveniles.

Sin embargo, recordó que en Nuevo León hoy en día existen lugares que embellecen lugares específicos que están a la vista de todos los habitantes, lo cual, aseveró, debe encauzarse para que haya cada vez una mayor aceptación de los habitantes.

“Hay ya amplios sectores que están preparados, acostumbrados a verlos en las calles, habrá sectores conservadores sobre todo con el grafiti espontáneo, hay gobiernos municipales que trabajan en grafitis artísticos que son aceptados por la sociedad, figuras estilizadas, con colores estéticos que son agradables a la vista.

“Los más espontáneos son los menos aceptados porque son sólo caligrafía y el llamado grafiti de gancho, que son más sencillas y menos aceptadas por las clases medias”, manifestó.

Valles expuso que lo relevante es encauzar a los jóvenes hacia un programa y no crear medidas legales que representen una persecución, sino que se les debe incluir a un plan en el que incluso se les impulse para conseguir un empleo a la par de su actividad.

Esto último, porque esa actividad difícilmente podría permitirles tener un ingreso económico para vivir, pero se les debe ayudar con un programa para que puedan expresarse a través del grafiti, consideró.

“En la medida que se hagan proyectos que tomen la realidad regiomontana, se involucrará a los jóvenes y disminuirá el grafiti como vandalismo. El de arte en todo el mundo ya se acepta y hay grafiteros que han recibido reconocimientos a nivel internacional y hacia allá debemos ir”, agregó.

Por su parte, el diputado local del Partido Acción Nacional (PAN), Ángel Barroso, dejó en claro que lo primero es que esta actividad sea aceptada como una expresión artística.

“El grafiti es un arte, de ahí tenemos que partir, cuando hay un daño, que alguien se le ocurre rayar en una propiedad privada, eso es vandalismo, por lo que necesitamos conducirlo a un escenario donde esté reglamentado, hay expresiones artísticas muy bonitas a partir del grafiti.

“Debemos dejar claro que el grafiti que es una expresión artística muy bien plasmada a partir de la pintura, que requiere de lugares adecuados, puede ser incluso una barda de propiedad privada donde se tiene permiso y es una espléndida forma de expresión”, indicó.

Desde su punto de vista, en el Congreso del estado de Nuevo León deben buscar que haya sanciones más enérgicas para quienes dañan propiedades privadas.

Barroso comentó que en los gobiernos municipales y estatales se ha dejado un poco en el olvido a los jóvenes que se dedican a ello, porque no les dan los espacios para expresarse.

“No hay espacios ni programas o política pública integral en la que estemos hablando de cultura, hablando del grafiti. Hay una incomprensión de la sociedad de pensar que el grafiti es sólo rayar paredes, es labor del gobierno dejar claro lo que es la cultura del grafiti y estar apoyando a los jóvenes que realmente quieren expresarse”, expresó.

Para el diputado, se deben hacer este tipo de tareas, pero dejó en claro que tiene que ser con limitaciones, porque si se permiten deben ser sin imágenes o lenguajes ofensivos, ya que serán apreciados por todos los ciudadanos, incluidos menores de edad.