Enclavado en el Pueblo Mágico de Tepotzotlán, el Jardín Botánico de Xochitla resguarda, protege y propaga más de 200 especies de plantas, entre las cuales hay 43 en peligro de extinción.

Ubicado al norponiente de la Zona Metropolitana del Valle de México, esta área natural lleva a cabo un proyecto de recuperación ambiental en terrenos que anteriormente eran de uso agropecuario intensivo.

En la actualidad, con base en un Plan Maestro de Arquitectura de Paisaje, se desarrolla y da mantenimiento a tres zonas principales: un parque de 20 hectáreas abiertas al público, un jardín botánico de 18 hectáreas que está en desarrollo y un área de reserva para proyectos futuros.

El área botánica alberga 10 colecciones, una de las más importantes es el “Jardín de Plantas Acuáticas”, donde se conservan 14 especies, entre ellas cuatro amenazadas por la extinción, Tres Ninfeas y la Papa de Agua.

El objetivo de esta colección es recrear la vegetación que existió en los lagos del Valle de México y que hoy en día se están desapareciendo.

“Las especies vegetales del jardín de plantas acuáticas se encuentran agrupadas por sus usos: alimenticio, medicinal, ceremonial, artesanal o para su construcción”, señaló Maribel Rodríguez, coordinadora de Áreas Verdes de Xochitla.

Al ingresar al jardín, el primer grupo de plantas que encontramos es el comestible, como el ombligo de Venus, una especie rica en hierro y cuyas hojas preparadas en té alivian algunos malestares del hígado y riñones; además se desarrolla el verdadero berro mexicano, que por sus nutrientes es consumido desde tiempos prehispánicos.

Dentro de este grupo se presta mucha atención a la papa de agua, que se ubica en la Norma Oficial Mexicana NOM059-SEMARNAT-2010 como especie mexicana en riesgo de desaparecer, debido a la pérdida de su hábitat natural.

En el centro del lago, se encuentra la zona ceremonial, en donde están concentradas las plantas de hojas flotantes llamadas Ninfeas.

En entrevista con Notimex, la bióloga Rodríguez Olvera indicó que en el área medicinal están el Equisetum Hyemale, mejor conocida como “Cola de Caballo”, y la Lobelia Cardinalis o Cardenal de la Laguna, que se utilizan como diuréticos naturales.

Para los pobladores prehispánicos, el Tule fue una planta muy importante porque la utilizaban para elaborar petates, sopladores, bolsas, entre otros artículos para uso personal.

En el Jardín Botánico de Xochitla también habita la Colección Dalias Silvestres de México, que cuenta con 26 especies de las 38 que hay en el país y se caracterizan por tener de seis a ocho pétalos.

“La Dalia tiene muchos usos, además de ser apreciada por su belleza, esta tiene un tubérculo, el cual es muy rico en fibra, previene el cáncer de colon y sus pétalos tienen antioxidantes”, indicó Rodríguez Olvera.

Muy apreciada por su belleza ornamental, los pétalos de esta flor se pueden utilizar en ensaladas, el camote para sustituir a la papa y el follaje como alimento para animales.

Dentro de la NOM-059-SEMARNAT se encuentra la Dahlia tenuicaullis, razón por la que en Xochitla se llevan a cabo trabajos de conservación y propagación de esta especie.

Otra recopilación importante es la de Joyas de la Naturaleza Mexicana, que tiene la finalidad de promover la conservación y divulgación de plantas silvestres nativas del país, como las tigridias, nochebuenas, echeverias, agaves, cempasúchil, bromelias y quelites.

En este lugar, los visitantes pueden admirar las echeverias o tememetlas, que significa “magueyitos regados sobre las rocas”, y muchas están en peligro de extinción por la extracción de su hábitat, a fin de comercializarlas de manera ilegal.

También es posible conocer la colección de agaves o “árbol de las maravillas”, nombre con el que era conocido por los españoles, y que ha tenido gran importancia en la vida de los mexicanos a lo largo de la historia.

“Una parte importante de nuestro territorio es el altiplano mexicano, con zonas áridas, donde los agaves son característicos de este tipo de vegetación, de los cuales los pobladores obtienen una fuente de ingreso, por la obtención de aguamiel, pulque o mixiote, por lo que muchas especies podrían desaparecer debido a la explotación que han sufrido” señaló en entrevista la bióloga Fabiola López.

Además, durante los meses de julio y agosto, los asistentes pueden apreciar la belleza de las tigridias que por la combinación de colores asemejan a la piel de un tigre.

Un inventario natural muy relevante, son los bosques templado y el encinetum, que están formados por encinos, pinos, madroños, cedros y tepozanes.

“En el Jardín de la Filantropía hay dos especies de pinos piñoneros que están en riesgo, como el Pinus Johannis, bajo protección especial, y el Pinus Culminicola en peligro de extinción, estas especies son características del noreste de México y sus poblaciones son pocas”. indicó la bióloga Fabiola López.

A partir de las reforestaciones y plantaciones que se han hecho, Xochitla brinda protección a más de 200 especies de fauna como patos, gallaretas, halcones, tecolotes lechuzas, murciélagos, tlacuaches, cincuates, lagartijas, ranas y una gran diversidad de insectos.

Las personas interesadas en pasar un día rodeado de naturaleza, deben saber que el acceso al público a este parque es de lunes a domingo en un horario de 7:00 a 18:00 horas.

Durante los fines de semana hay recorridos, además se ofrecen programas de educación y capacitación ambiental con el fin de crear conciencia sobre la importancia de la conservación y el manejo sustentable de la diversidad vegetal.

“La gente que visita Xochitla sale convencida de que puede realizar acciones concretas en su hogar y/o comunidad para generar conciencia y contribuir a realizar cambios de actitudes que ayuden a proteger la diversidad vegetal y mejorar su calidad de vida” finalizó Rodríguez Olvera.