El secretario de Defensa de Estados Unidos, Ash Carter, llegó este sábado a Bagdad, en momentos que el ejército iraquí refuerza su ofensiva en la norteña ciudad de Mosul, en manos del grupo extremista Estado Islámico (EI).

Carter, quien prevé reunirse con los comandantes estadunidenses para evaluar el progreso en la operación para retomar Mosul, llegó procedente de Turquía, donde negoció un acuerdo para que Ankara y Bagdad cooperen conjuntamente en la lucha contra el EI.

El jefe del Pentágono afirmó que se acordó en principio que Turquía forme parte de la operación en Mosul en manos del grupo yihadista, lo que limó las asperezas entre ambas naciones.

La visita no anunciada se produce dos días después de que un miembro del servicio estadunidense murió fuera de Mosul, lo que subraya el riesgo de la participación de las tropas de ese país en la ofensiva de las fuerzas iraquíes.

En el frente de guerra, el ejército iraquí lanzó una operación para recuperar Qaraqosh, una ciudad cristiana cerca de Mosul, el último gran bastión del Estado Islámico en Irak.

En lo que es la mayor batalla en Irak, tras la invasión de Estados Unidos al país en 2003, el ejército iraquí lanzó el pasado lunes una masiva ofensiva para retomar Mosul, con el respaldo de la coalición liderada por Estados Unidos.

La intención ahora del Ejército iraquí es la de controlar la ciudad de Qaraqosh como ya hicera esta semana con Bartella, también de mayoría cristiana, en su momento.

Las tropas locales también están tratando de avanzar hacia Mosul por el sur, mientras que los combatientes kurdos peshmerga abrieron dos frentes, en el este y el norte, en la recaptura de la ciudad, donde permanecen cinco mil combatientes yihadistas.

El autodenominado Estado Islámico habría matado a 284 civiles en los últimos dos días en las inmediaciones de Mosul, en medio del operativo de las fuerzas de seguridad por recuperar la ciudad, en manos del grupo desde el verano de 2014.

Los asesinados habían sido utilizados por el grupo yihadista como escudos humanos contra los ataques aéreos de la coalición en áreas ubicadas al suroeste, sur y sureste de la ciudad, de acuerdo con un reporte de la cadena estadunidense CNN.

El arribo del jefe del Pentágono se produce también cuando este sábado terminó el asalto por diferentes frentes que realizaron los combatientes yihadistas en la ciudad de Kirkur, después de 24 horas de combates.

El general de Brigada de la policía de Kirkuk, general Jattab Omer, reportó que todos los atacantes murieron o se inmolaron. El área alrededor de la sede provincial, donde se concentraron los enfrentamientos, estaba en calma el sábado por la mañana.

No estaba claro cuántos militantes tomaron parte en el asalto, que parecía estar destinado a desviar la atención sobre el caso de Mosul, a unos 170 kilómetros de distancia.

Los militantes mataron a 13 trabajadores, entre ellos cuatro iraníes, en una planta de energía al norte de Kirkuk, y un reportero de televisión local fue muerto por un francotirador en la ciudad.

No estaba claro si había otras víctimas entre los civiles o las fuerzas de seguridad kurdas que controlan Kirkuk.