Ben Emmerson, relator especial de la ONU sobre contraterrorismo y derechos humanos, rechazó hoy que haya un vínculo entre migración y el alza en los ataques terroristas en el mundo, como podría sugerir la retórica de algunos políticos.

En un informe presentado este viernes a la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), Emmerson destacó que las políticas que han sido implementadas en muchos países para restringir de manera severa la migración por supuestas preocupaciones en torno a la seguridad “no están justificadas”.

El relator expresó que estas políticas restrictivas podrían de hecho ser “perjudiciales para la seguridad del Estado”, además de que es posible que estas medidas violen derechos humanos y causen un resentimiento que podría ser peligroso.

“En tanto que no exista evidencia de que la migración conduzca a un incremento en la actividad terrorista, las políticas migratorias que son restrictivas o que violan derechos humanos pueden de hecho crear condiciones propicias para el terrorismo”, advirtió Emmerson.

Precisó que muchas de las políticas y medidas aplicadas en el mundo desarrollado en torno a la migración, bajo el supuesto de que terroristas podrían infiltrarse entre grupos de refugiados, no tienen ningún sustento.

“Esta percepción es analíticamente y estadísticamente sin fundamento, y debemos cambiarla”, urgió Emmerson, quien recordó que estas medidas van en sentido contrario a las necesidades de la población de desplazados en el mundo, que alcanzó los 65.3 millones en 2015.

También se refirió a las políticas basadas en construir muros, que buscan el retorno de migrantes o que criminalizan los flujos de personas que entran de manera irregular a un país, al considerar que aumentan el tráfico de personas y los cruces fronterizos al margen de la ley.

“Estas condiciones pueden finalmente asistir terroristas y aumentar la actividad terrorista”, puntualizó Emmerson. El relator subrayó que las políticas que protegen los derechos humanos y la rendición de cuentas son los instrumentos más efectivos contra el terrorismo.

Emmerson llamó a reconocer que la vasta mayoría de las personas que huyen de países como Siria no deben ser estigmatizadas como terroristas potenciales, y llamó a los Estados a proteger sus derechos porque, de lo contrario, violarían leyes internacionales.

“Estamos aquí para corregir la errónea impresión de que las leyes internacionales sobre refugiados son un obstáculo cuando se trata de abordar las preocupaciones sobre seguridad”, insistió el funcionario de la ONU.