El primer ministro italiano Matteo Renzi calificó hoy de “alucinante” la reciente resolución de la Unesco que reconoce el patrimonio palestino en Jerusalén Oriental y que Israel critica porque niega sus vínculos históricos con esa ciudad.

“Es un caso alucinante”, declaró el jefe de gobierno, que consideró “incomprensible, inaceptable y equivocado” desconocer los lazos de Israel con el Monte del Templo (como denomina a la Explanada de las Mezquitas) o el Muro de las Lamentaciones.

En particular, Renzi fustigó a la diplomacia italiana, pues en las votaciones la representación del país europeo se abstuvo. “No se puede continuar con estas mociones finalizadas a atacar Israel”, declaró el gobernante a la radioemisora Rtl 102.5.

“Sobre estas posiciones históricamente votamos siempre al lado de los otros países europeos. Pero me parece que la decisión de la Unesco es sinceramente incomprensible y equivocada”, añadió.

Dijo que sostener que Jerusalén y el judaísmo no tienen una relación “es como decir que el sol oscurece”.

El primer ministro italiano recibió a la presidenta de la Comunidad Hebrea de Roma, Ruth Dureghello, quien calificó como “importantes” sus palabras “respecto al silencio de estos días”.

“Para nosotros era inaceptable como hebreos romanos pensar que nuestro gobierno se abstuviera frente a una moción tan antihistórica y evidentemente antisemita”, añadió.

Dijo que “queremos saber cómo es que se llegó a esta abstención y qué hará el gobierno para remediarla”.

Sin embargo, el parlamentario del opositor partido Forza Italia, Renato Brunetta, criticó a Renzi por “darse cuenta” de la abstención italiana en el voto de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) a una semana de ocurrida.

Brunetta y otros diputados opositores pidieron la renuncia del ministro de Exteriores, Paolo Gentiloni.

El pasado 13 de octubre, el Consejo Ejecutivo de la Unesco aprobó un texto que condenó las “medidas ilegales” de las autoridades israelíes “contra la libertad de culto y el acceso de los musulmanes” a la mezquita de Al Aqsa.

También calificó a Israel como “potencia ocupante” y le exhortó a dejar de hacer obras en sitios sagrados para los musulmanes en Jerusalén, Hebrón y Belén.

La resolución fue presentada por Argelia, Egipto, Líbano, Marruecos, Omán, Qatar y Sudán.

Fue apoyada por China, Rusia, Irán, Pakistán, Bangladesh, Sudáfrica, Brasil, México y República Dominicana, entre otros. México después se pronunció a favor de la abstención y destituyó a su representante ante la Unesco, Andrés Roemer.

En contra del texto votaron Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Holanda, Lituania y Estonia, mientras otros 26 se abstuvieron, entre ellos Francia y España.