El gobierno mexicano reconoció los desafíos que el país enfrenta en materia de derechos humanos, en particular para hacer frente a prácticas inaceptables, como son la desaparición de personas o la tortura.

Así lo pusieron de manifiesto los funcionarios de alto nivel del Gobierno de la República que sostuvieron una reunión con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, en la ciudad de Nueva York.

La delegación mexicana la conformaron el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Cancillería, Miguel Ruiz Cabañas, el subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Roberto Campa, y el subprocurador de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República (PGR), Eber Betanzos.

Señalaron que dicho diálogo permitió arribar a los acuerdos básicos para dar seguimiento a las recomendaciones formuladas por el funcionario internacional, de acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Gobernación.

De esta manera, subrayaron, tener así las bases para el trabajo conjunto para los próximos años y reafirmar la cooperación y determinación para trabajar de la mano, en favor de los derechos humanos en México.

Los representantes mexicanos en este encuentro también reconocieron los desafíos que existen para atender a grupos en situación de vulnerabilidad, como mujeres, niños, niñas y adolescentes, personas migrantes, y personas defensoras de derechos humanos y periodistas.

Por ello, dijeron que en todos los rubros el gobierno ha puesto en marcha políticas y acciones concretas, y continuará trabajando para atenderlos de la mejor manera posible, para lo cual el trabajo con actores internacionales y de la sociedad civil es fundamental.

En este marco, destacaron la importancia del diálogo que el Gobierno de la República mantiene con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, tanto en Ginebra como en México.

Destacaron que durante la reunión se entregaron las respuestas del Gobierno de México a las recomendaciones que formuló el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Del mismo modo se refrendó la voluntad de seguir colaborando con la oficina del funcionario de la ONU, a fin de fortalecer las acciones y políticas dirigidas a asegurar el pleno respeto de los derechos humanos, no sólo en México, sino en los foros internacionales.