El rey de España, Felipe IV, consideró hoy que no hay ninguna obra científica, política, social o artística, que no haya surgido por unos ideales firmes y sólidos, tras entregar los ocho premios Princesa de Asturias en su XXXVI edición.

En el Teatro Campoamor, en Oviedo, capital asturiana, el monarca aseguró que los premios, ahora llamados Princesa de Asturias, nacieron con la convicción de que el conocimiento, que nace del estudio, del esfuerzo y de la experiencia, es un valor esencial para el desarrollo y el bienestar integral de las personas.

Asimismo, con la convicción de que el saber, “esa puerta a la que nunca hay que dejar de llamar”, aporta luz y razón a ese camino que debemos recorrer sin cesar para afrontar la gran complejidad del mundo actual.

Tras hacer un homenaje a cada uno de los premiados y recordar la razón del origen de los premios, como acto de afirmación cívica de la cultura frente a la ignorancia, pidió inspirarse en la figura de Don Quijote.

Acompañado de la reina Letizia y con la presencia de la reina Sofía, Feipe IV llamó a creer firmemente, cómo él, que la cultura enriquece siempre la convivencia, alimenta los más altos valores del espíritu, ennoblece los sentimientos de las personas “y nos ayuda a vivir con la mayor dignidad”.

Subrayó que los grandes progresos se alcanzan cuando se unen los saberes y conocimientos.

“Cuando las ciencias dialogan con las humanidades, cuando las artes y las letras se funden con la concordia, cuando la cooperación se entrelaza con la ejemplaridad o el deporte se da la manos con la solidaridad", señaló.

Fue una ceremonia emotiva, con un Hugh Herr, líder mundial de la biónica y galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2016, en pantalones cortos para mostrar sus prótesis, con las que camina, corre, sube escaleras con normalidad.

También la ganadora del Premio Princesa de Asturias de las Artes 2016, Nuria Espert, arrancó lágrimas con su interpretación de “Doña Rosita la soltera”, de Federico García Lorca, y de unas palabras, en catalán, del Rei Lear, de William Shakespeare.