La industria naval en el estado vislumbra el uso de gas natural como sustituto de combustibles fósiles para las embarcaciones pesqueras, principalmente barcos camaroneros, con el objetivo de contribuir al cuidado del medio ambiente.

Durante el Foro de Gas Natural, que se realizó en el Encuentro de Negocios Marítimos 2016 (Enmar), diversos especialistas en el tema abordaron las ventajas que este combustible puede aportar al sector, así como también los retos a los que se enfrentaría éste ante la necesidad de adecuar e inclusive diseñar nuevas embarcaciones.

La construcción del gasoducto que abastecería del producto a Mazatlán actualmente registra un retraso, debido a problemas de conexión en Chihuahua y Sonora, señaló, en conferencia de prensa, el gobernador Mario López Valdez.

No obstante, los especialistas destacaron que una vez concluidas estas obras para trasportar el gas natural, proveniente de Arizona, Estados Unidos, y que atravesará los municipios de Guaymas, Sonora, así como Topolobampo y Mazatlán, este combustible será una alternativa viable, confiable y ecológica para sustituir al diesel.

En este sentido, René Sánchez Medina, director de Mercado Industrial y Soluciones Energéticas de Gas Natural Fenosa en México, afirmó que “es benéfico para el medio ambiente, porque tenemos prácticamente una disminución de emisiones de gases contaminantes, como el ozono, que alcanzaría el 96 por ciento y el monóxido de carbono, 95 por ciento”.

Asimismo, señaló que estas medidas ecológicas que actualmente han tomado un mayor auge en la industria, son impulsadas por ejemplo por empresas navieras españolas, quienes comenzarán a utilizarlo como un sustituto de los combustibles fósiles.

Por su parte, Zibacná Rubio, de la empresa Chart Industries, destacó que el gas natural licuado que se ha utilizado en embarcaciones de gran tamaño de España y Noruega, entre otros países, vendría a aportar además de la sustentabilidad, un importante crecimiento para la economía de Mazatlán.

Al respecto, Iván Pico, director de Clúster Naval Sinaloense, enfatizó en que al entrar a este mercado del uso de gas natural, las embarcaciones o bien tendrían que adecuarse o serían rediseñadas en su totalidad, ya que la utilización de este combustible representaría el uso de mayor espacio dentro de la embarcación.

“El gas natural ocupa más espacio, además de que el tipo de tuberías son diferentes, entonces tienes que hacer tu barco más grande. Por ejemplo, a un barco camaronero le tienes que sacrificar espacio para la bodega o para los trabajadores que es tu mano de obra y nadie puede sacrificar ni su pesca ni su mano de obra”, expuso.

En este orden de ideas, Antonio Llano, CEO de Isonell Gabadi, empresa dedicada a la habilitación y auxilios a la industria naval en España, señaló que la modificación de un barco para almacenamiento de este producto tiene sus beneficios y complicaciones.

“Para generar el mayor espacio que necesita el combustible, la reconversión a este tipo de buques no es sencilla, porque la instalación de todo lo necesario, como los cilindros de almacenaje, tiene muy bajo costo, pero se prevé que sus costos de operación sean elevados”, dijo.

Explicó además que en Galicia, España, se encuentran trabajando “en un estudio en colaboración con empresas tecnológicas e ingenieras para desarrollar un buque rastrero en 2018, para conocer los retos a los que nos enfrentamos, en la línea que los mexicanos plantean de barcos camaroneros”.

En cuanto al abastecimiento de gas natural que tendrían las embarcaciones en Mazatlán, Zibacná Rubio explicó que “se tendría que colocar una planta de licuefacción, para obtener gas licuado, con la finalidad de transportarlo y llevarlo a los barcos”.

“En donde lo trasladaremos por medio de contenedores o pipas y ya una vez en el sitio, se coloca un tanque de almacenamiento hasta que sea colocado en el barco”, apuntó.