Con “Coatlipoli” y “Poli Tlamatli”, resultado de un proyecto creativo que inició a principios de agosto pasado, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) se sumará al Décimo Desfile y Concurso de Alebrijes Monumentales del Museo de Arte Popular (MAP), el sábado 22 de octubre en esta capital.

Se trata de dos alebrijes de cinco metros de largo por tres de alto, que simbolizan los 80 años del IPN y los 100 de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), una de las más antiguas del Instituto.

Juan José Muñoz, coordinador tecnológico de los alebrijes, explicó a Notimex que ambos seres fantásticos, realizados por alumnos de esa casa de estudios con el apoyo de un artesano, presentan un diseño innovador al dotarlos de interactividad, sonido, luz y movimiento.

“Coatlipoli, es una serpiente que representa al Instituto Politécnico Nacional (IPN); y si hacemos referencia al escudo de la institución, se puede ver un pequeño matraz y el único animal que aparece es una serpiente que se enrolla en dicho matraz. Ese matraz y serpiente se convirtieron en un caracol y un alebrije es una especie de dragón que conmemora los 80 años de la institución.

“Mientras que 'Poli Tlamatli' tiene forma de una tortuga que representa la perseverancia, la constancia de una institución que lleva 100 años haciendo ingenieros para el país”, subrayó.

Gracias al programa de computadora SolidWorks, los estudiantes de la ESIME lograron hacer los diseños de ambos alebrijes en tercera dimensión (3D), obtener las medidas, las posibilidades de movimiento y los trazos para el corte del metal, detalló.

Para construir las estructuras se emplearon metales de gran resistencia y maleabilidad, en los que se aplicó una técnica innovadora, la cual consiste en hacer cientos de disecciones para crear las esculturas tridimensionales e iniciar el proceso de cartonería.

“Se trata de un proyecto en el que conjugamos arte con ciencia”, dijo Juan José Muñoz, para quien ambos personajes representan la identidad del IPN.

“Hace cinco años hicimos alebrijes monumentales con movimiento, era la parte innovadora en aquel momento, este 2016 íbamos a hacer alebrijes solo con movimiento, pero siempre que te reúnes con jóvenes y artistas hay cosas que se pueden hacer diferentes y ahí nació la idea de que fueran interactivas, con sonido e iluminación.

“Así que esta es la primera vez que incluimos la parte del sonido con la interactiva; todo el conjunto es nuevo, nunca antes se ha visto en algún lado”, dijo el coordinador tecnológico.

Dejó en claro que la pieza fundamental en ambos alebrijes es la música, cuya melodía que se escuchara en el desfile del mañana, será el himno del instituto y el mambo del politécnico, que para nosotros es muy representativo, es identidad.

Cabe mencionar que las monumentales esculturas cuentan con decodificadores de audio digitales, los cuales contendrán un “playlist” con sonidos, además, de animales del mar, como el delfín y la ballena, o terrestres, como el oso.

Pero también se incluyeron composiciones de autores como Manuel M. Ponce, Carlos Gardel, Dmitri Shostakovich y Sergei Rachmaninoff.

Para la iluminación, los dos alebrijes fueron rodeados de cable electroluminiscente, luces leds de RGB y, de manera intermitente, luz ultravioleta, la cual ayudará a recargar, junto con el Sol, a la pintura fotorrecargable que el área artística empleará para darle color a las criaturas.

El resultado de lo anterior será un espectáculo de luminiscencia, además de que se aplicará un barniz especial para alargar la vida de ambas piezas.

En el proceso artístico, coordinado por el estudiante de la ESIME Zacatenco Miguel Ángel Arias, se utilizó malla de alambrón para darle volumen a las figuras, además del material tradicional del alebrije: engrudo, papel periódico y kraft, pintura, unicel y cinta adhesiva.

“Esperamos que al público le guste, que les produzca algún sentimiento o sensación. Para nosotros es un privilegio participar y estar al lado de artesanos mexicanos, he visto sus obras y son maravillosas, cada alebrije es algo nuevo y estar en el desfile es un privilegio, porque al final es una fiesta con los 80 y 100 años” del IPN y ESIME, respectivamente, agregó Muñoz.

A pesar de que el alebrije es conocido como un arte efímero, se espera que, con un buen mantenimiento, estas dos creaciones de factura politécnica vivan alrededor de dos años o más.

Tras el monumental desfile que saldrá del zócalo hacia Paseo de la Reforma, los alebrijes serán exhibidos en algún punto entre las glorietas del Ángel de la Independencia y Diana Cazadora hasta el 6 de noviembre próximo.