Hoy en día 35 millones de mexicanos disponen de poca agua en términos de cantidad y calidad, afirmó el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Gustavo Arballo.

El líder empresarial mencionó que la disponibilidad de este líquido ha disminuido en más de 18 mil metros cúbicos por habitante al año, en 1950, a menos cuatro mil metros cúbicos.

"Las mermas por pérdida de agua en las redes de distribución se ubican entre el 30 y 50 por ciento, un nivel inaceptable desde el punto de vista económico, social y moral", comentó durante la Reunión Nacional de Infraestructura Hidráulica 2016.

Expuso que el centro y norte del país, donde se concentra el 77 por ciento de la población y se genera el 79 por ciento del PIB, sólo se cuenta con el 32 por ciento de la disponibilidad de agua en México.

En contraste, en la zona sur y sureste, donde se ubica el 23 por ciento de la población, con una aportación al PIB del 21 por ciento, se tiene el 68 por ciento de la disponibilidad del vital líquido.

"Vivimos donde no hay suficiente agua, y hay agua suficiente donde no vivimos. Hoy, el 54 por ciento del agua potable que se consume en la Ciudad de México tiene que ser extraída de otras entidades federativas, y algo similar ocurre en la Zona Metropolitana de Monterrey”, dijo.

Agregó que adicionalmente el cambio climático ha llevado a la población a situaciones extremas que, sin duda, hacen aún más difíciles los problemas del agua en México.

En este sentido, el titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Roberto Ramírez de la Parra, manifestó que debido a la orografía y la situación de sequías en el país, es difícil abastecerlo.

"Hoy, si se va a la sierra de Guerrero, de Chiapas, se va a encontrar una vivienda alejada tal vez a un kilómetro y está en la sierra, y para poder llevar agua a esos lugares cada día se convierte en un tema más complejo", indicó.

Referente a la calidad del agua, expuso que en este tema se ha reunido con los municipios para establecer un círculo virtuoso y tener un área de oportunidad para contar con una mayor cantidad del líquido.

A este respecto Gustavo Arballo señaló que en los últimos años la política hídrica ha venido ganando terreno en la agenda de prioridades de las políticas públicas.

Puso como ejemplo de ello el monto de inversiones para obras hidráulicas del Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, estimado en 417 mil millones de pesos, cifra que equivale al presupuesto público anual de un país como Panamá.

Sin embargo, en un contexto internacional marcado por la baja en los precios del petróleo, desaceleración económica e incertidumbre financiera, la necesidad de privilegiar la estabilidad macroeconómica y de reducir el déficit público, ha obligado a las autoridades a proponer un ajuste de 31 por ciento en la inversión en infraestructura hidráulica, en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2017.

"En la CMIC, esta realidad nos preocupa, pero sobre todo nos ocupa. Los empresarios de la construcción consideramos que frente a los desafíos, no hay lugar para la parálisis ni para el lamento", concluyó.