La Comisión Nacional del Agua (Conagua) estableció una estrategia para completar un círculo virtuoso que permite liberar volúmenes de agua potable en procesos que no lo requieren, informó su titular Roberto Ramírez de la Parra.

Ante representantes de la Industria de la Construcción, el director general de la Conagua aseguró que lo anterior es el resultado del interés del Gobierno de la República por impulsar el uso más sustentable de los recursos hídricos.

Al inaugurar la Reunión Nacional de Infraestructura Hidráulica 2016, Ramírez de la Parra subrayó que en el desarrollo de esa estrategia ha sido fundamental la coordinación con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.

De esta manera se ha dado impulso a la inversión de los constructores mexicanos, con el fin de sumar esfuerzos que fomenten el desarrollo nacional, afrontando los retos cada vez más grandes que impone la baja disponibilidad de agua.

Sobre los resultados de la estrategia hídrica actual, el titular de la Conagua detalló que, mediante la operación de 310 plantas, aumentó en 35.6 metros cúbicos por segundo el tratamiento de las aguas negras, lo que representa un incremento, en tres años, de 60 por ciento.

Además, se adicionaron 26.7 metros cúbicos por segundo al reúso, lo que equivale a 25 por ciento más de agua reusada en los primeros tres años, que en todo el sexenio pasado.

Así, dijo, se ha logrado intercambiar 5.1 metros cúbicos por segundo de agua potable por tratada, con otros usuarios, lo cual permite reducir el aprovechamiento de los acuíferos y favorecer su recuperación.

Para continuar esta tendencia, Ramírez de la Parra adelantó que en la actualidad se construyen 89 plantas de tratamiento para adicionar 13.70 metros cúbicos por segundo a la cobertura de saneamiento.

Con respecto a otra de las prioridades de la Conagua que es la de contribuir a mejorar la calidad de vida de los mexicanos, hizo énfasis en que también se han concentrado esfuerzos en el incremento de las coberturas de agua potable.

Dicha labor se ha dado principalmente en las zonas más vulnerables, donde se implementa el programa de captación de agua de lluvia para el abasto familiar.

Las otras tres prioridades de la Conagua son: transitar a una cultura de prevención ante fenómenos hidrometeorológicos, mejorar las eficiencias del uso de agua en el riego y fortalecer el liderazgo de México en materia hídrica.

Adelantó que en 2017-2018 se implementarán nuevas fórmulas financieras que permitan conjuntar recursos públicos y privados, con el fin de continuar impulsando la construcción de obras que podrán ser desarrolladas por empresas asociadas.

En ese proceso, expresó, se privilegiará a las medianas y pequeñas empresas, pues la Conagua reconoce su importancia, por su actividad misma, pero también por su impacto económico en la generación regional de empleos.