Académicos y especialistas señalaron la necesidad de revisar el marco jurídico en materia de construcción de desarrollos habitacionales, además de crear políticas públicas y programas de ordenamiento territorial adecuados.

Al clausurar el “XXVI Seminario de Economía Urbana y Regional. Reformas estructurales: implicaciones para el desarrollo regional y urbano”, señalaron que la corrupción es un problema en obras de urbanización, ya que genera irregularidades en las licitaciones que llevan a la construcción de desarrollos en medio de la nada.

El director de Estudios de Desarrollo Regional del CESOP, Ricardo Martínez Rojas afirmó que en un plazo “relativamente corto”, la Ciudad de México modificó su perfil demográfico al pasar de 8.1 millones de habitantes en 1990, a 8.9 en 2016”.

Afirmó que el proceso acelerado de urbanización en las grandes ciudades potenció la desigualdad y la pobreza, aunado a la dificultad de acercar los servicios a lugares carentes de vías de comunicación y transporte.

Martínez Rojas consideró que el sistema urbano nacional sería prospero si se instrumenta una política pública con sentido de integralidad, basado en la generación de ciudades competitivas, con desarrollo humano y sustentables.

El investigador y académico del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, Armando Sánchez Vargas, indicó que si no se establece un programa de ordenamiento territorial adecuado habrá expansión de hogares, negocios y empresas en lugares donde no deben hacerlo, lo que tendrá como consecuencia un alto costo económico.

Por el contrario, dijo, si contamos con un programa de ordenamiento territorial idóneo, podremos saber en dónde ubicar nuevos negocios, hogares y servicios, estimar el costo de oportunidad y beneficios para los habitantes.

Del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el académico Jorge Gallegos Contreras, indicó que “uno de los grandes problemas es la corrupción que genera licitaciones amañadas”, por lo que es indispensable mayor participación ciudadana y que los gobernantes consulten a académicos para la toma de decisiones.

Precisó que algunas de las implicaciones que tiene la renta del suelo en el desarrollo urbano son: compra de tierras en zonas de expansión urbana, empresarios que cabildean normas a su favor para crear desarrollos urbanos que crecen a orillas de las ciudades provocando problemas de movilidad y mala calidad de viviendas

El académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Adolfo Sánchez Almanza, coincidió en que es necesario revisar desarrollos habitacionales, donde muchos se construyen en medio de la nada, por lo que es indispensable crear y revisar propuestas que den solución a esta problemática.